martes 19.11.2019
NUEVAS CARAS EN EL PP

Rajoy aúpa al zamorano Maillo a una cúpula del PP con cambios mínimos

Su jefe de gabinete dirigirá la campaña, resta poder a Cospedal y Casado será el portavoz.
Rajoy aúpa al zamorano Maillo a una cúpula del PP con cambios mínimos

La Moncloa desembarcó desde ayer en la sede central del PP en la calle Génova de Madrid. Tres desastres electorales después, Mariano Rajoy ha llegado a la conclusión de que debe hacerse con las riendas del PP si alberga esperanzas de mantener el Gobierno a finales de año. «Voy a implicarme mucho más en la vida del partido», avanzó ante el comité ejecutivo nacional. Así como los viernes preside el Consejo de Ministros, el jefe del Ejecutivo rectifica y también dirigirá todos los lunes la reunión de la dirección de los populares. Hasta ahora, no asistía a los ‘maitines’, como los llamaba José María Aznar, desde su victoria en 2011. Junto a él, Jorge Moragas, nuevo director de la campaña electoral, se convierte en el hombre fuerte que va a mover los hilos de la formación. Mano derecha de Rajoy en el Gobierno, director de gabinete del presidente, tiene por delante el reto de recuperar el terreno perdido.

Fue el encargado de coordinar la campaña del candidato hace cuatro años. Es decir, uno de los responsables de la estrategia que aupó a Rajoy hasta el poder. Y entre ambos tratarán de reeditar la victoria en unas circunstancias adversas en las que el PP sufre, no sólo el retroceso en número de votos, sino la pérdida de poder en los territorios. En la tarea contarán con el respaldo de Javier Arenas, el superviviente que conserva la vicesecretaría de Política Autonómica y Local. Consejero en la sombra del jefe del Ejecutivo desde un discreto segundo plano, Arenas, perteneciente a esa generación de la que cada vez quedan menos representantes, continuará administrando su negociado y susurrando al oído del presidente, como aseguran las fuentes que le conocen bien.

Y si Rajoy preside, Moragas coordina y Arenas asesora, la voz la pondrá una de las más jóvenes incorporaciones, Pablo Casado, portavoz de campaña en la actualidad y ahora ascendido a una vicesecretaría que se recupera de épocas pasadas, la de Comunicación. Su función quedó ayer definida en el discurso que el presidente realizó ante el comité ejecutivo. Está en la ‘cúspide’, aseguran fuentes populares, de una estructura que se volcará en multiplicar su presencia en medios, tertulias, debates, entrevistas, ruedas de prensa y reuniones. «En los próximos meses todos debemos salir más, hablar más, explicarnos y relacionarnos mucho más con todos los españoles, con humildad, con sensibilidad, pero también con la firme defensa de nuestras convicciones», reclamó Rajoy.

Este será el nuevo núcleo duro del PP. Lo que implica que la secretaria general, María Dolores de Cospedal, que continúa en la misma posición, conserva la silla, pero con menos poder. El presidente ha optado por no tocar a quien ha sido su número dos, aunque en la práctica su papel queda disminuido. Cuestionada por su gestión de la vida interna del partido y por su reacción ante los casos de corrupción, y una vez perdido el Gobierno de Castilla-La Mancha, muchos esperan a ver qué cambios quiere introducir Rajoy en el Ejecutivo por si entonces pudiera contar con ella. Ayer, sin embargo, no hubo palabras de agradecimiento. Ni tan siquiera fue nombrada en la intervención del líder.

Floriano se va

El otro castigado fue Carlos Floriano, número tres hasta ahora y responsable de la campaña. Tras los resultados del pasado 24 de mayo, dejará de dirigir la estrategia electoral para «asumir una responsabilidad en el comité de dirección del grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados», la de portavoz adjunto, según fuentes parlamentarias. Un cargo menor para figuras en declive.

Las Vicesecretarías, salvo la de Arenas, quedan así renovadas a la espera del congreso que se celebrará en 2016. Rajoy ha apostado por ajustar el papel de sus pesos pesados, relegar a Cospedal, apartar a Floriano, y cambiar las caras de los capitanes, dando paso a una generación joven en ese segundo escalafón del PP. El área de Organización, que ocupaba Floriano, la asumirá Fernando Martínez- Maíllo, de 45 años y presidente del partido en Zamora. Sobre él pesa, sin embargo, la polémica. El PP garantiza que el juez levantó su imputación junto a la de otros consejeros de Caja España en el caso que investiga la administración desleal de la entidad en la colocación de preferentes, aunque la causa continúa en el aire.

Por otro lado, la vicesecretaría de Sectorial, de nueva creación, es en la práctica un premio y recae en Javier Maroto, después de que perdiera la Alcaldía de Vitoria. Mientras, Andrea Levy, de 31 años, asume la vicesecretaría de Estudios y Programas.

Rajoy aúpa al zamorano Maillo a una cúpula del PP con cambios mínimos