sábado 26/9/20

Sánchez garantiza a los socialistas que Juan Carlos I rendirá cuentas por su conducta

Emplaza a los militantes del PSOE a defender el pacto constitucional de la monarquía parlamentaria "a las duras y a las maduras"
Llegada ayer de Pedro Sánchez a la residencia de La Mareta, en la localidad de Costa Teguise en Lanzarote, donde pasa las vacaciones. JAVIER FUENTES
Llegada ayer de Pedro Sánchez a la residencia de La Mareta, en la localidad de Costa Teguise en Lanzarote, donde pasa las vacaciones. JAVIER FUENTES

Pedro Sánchez garantizó hoy a los militantes socialistas que no habrá impunidad para Juan Carlos de Borbón. El rey emérito, como "todo responsable público, debe rendir cuentas de su conducta", y esa regla no admite "excepciones", escribió el presidente del Gobierno en una carta a los afiliados de su partido. El también secretario general del PSOE recurrió a la comunicación epistolar para atajar los primeros avisos internos en desacuerdo con la solución de la salida de España.

Sánchez está de vacaciones desde el miércoles en la residencia La Mareta, en Lanzarote, un regalo del rey Hussein a Juan Carlos I en 1989, que la cedió a Patrimonio Nacional. Pero antes de irse firmó una carta para los 161.706 militantes de su partido, de acuerdo al censo cerrado para el 39 Congreso Federal del PSOE.

El líder socialista intenta sofocar las protestas, tibias por ahora, dentro de su organización por el trato dado al rey emérito y aseguró que no se va a buscar una solución indulgente para el anterior jefe del Estado. La rendición de cuentas ante los tribunales de justicia, subrayó, se producirá "sin excepciones".

Además de las investigación judicial abierta en Suiza, la Fiscalía del Supremo estudia si hay materia para pedir al tribunal que abra una causa penal contra Juan Carlos de Borbón por blanqueo de dinero y delito fiscal después de su abdicación en junio de 2014.

Las voces críticas dentro del PSOE empiezan a salir de las casas del pueblo. Las Juventudes Socialistas, por ejemplo, emitieron un comunicado para puntualizar que son "una organización estatutariamente republicana que defiende el modelo de república (...) y aspira al establecimiento de este modelo de Estado". La organización juvenil del PSOE está liderada por Omar Anguita, diputado en el Congreso y miembro de la comisión ejecutiva del partido.

También Odón Elorza consideró "insuficiente" la respuesta de la Zarzuela con la conformidad del Gobierno. En una entrevista en Radio Euskadi, el diputado, y asimismo integrante de la dirección socialista, lamentó que la Casa del Rey "no ha explicado" los hechos que se atribuyen al emérito, que, al menos, debería renunciar al título real.

El líder del PSOE no está dispuesto a que se reabra en su partido el debate entre monarquía y república a partir de la conducta de Juan Carlos I. Pero esa dialéctica se ve estimulada por las rotundas posturas republicanas de Unidas Podemos, que siempre tienen eco entre la militancia socialista. "Ni monárquicos ni republicanos, somos constitucionalistas", defendía esta semana un miembro de la dirección del PSOE para soslayar la disyuntiva sobre el modelo de Estado.

La Constitución no se trocea

Una tesis que Sánchez plasmó en su carta. Los socialistas, recordó, defienden "la monarquía parlamentaria" en la medida que es "un elemento" del pacto constitucional, aunque "no todo el pacto". La Constitución es un todo, y ese texto, pilar sobre el que se asienta el sistema democrático, "no se puede trocear y seleccionar a capricho". En consecuencia, subrayó, los socialistas son "leales a la Constitución de principio a fin. Y la defenderemos a las duras y a las maduras".

El líder del PSOE instó a los suyos a no dejarse arrastrar ahora por los cantos de sirena contra la Corona a rebufo de las supuestas irregularidades del ex jefe del Estado. Hacerlo, advirtió, equivaldría a "regalar a los conservadores la exclusividad del legado constitucional". Aceptó que no es fácil para un partido con "valores republicanos" mantener hoy la lealtad a la Corona, pero, como hizo el martes, apeló al argumento de distinguir entre personas e instituciones porque "una conducta irregular compromete a su responsable, no a la institución".

Sánchez, de toda maneras, sabe que entre las bases socialistas incomoda que el Gobierno haya participado en la solución de la salida de España del emérito. Por eso, la ministra portavoz intentó defender hoy que el Ejecutivo ha sido un convidado de piedra en la operación. "No ha habido consenso ni negociación" entre el Gobierno y la Zarzuela, la Casa Real tomó "sus propias decisiones" y se las comunicó al presidente, afirmó María Jesús Montero.

Sánchez garantiza a los socialistas que Juan Carlos I rendirá cuentas por su conducta