sábado. 13.08.2022

Sánchez se queda sin apoyos y tendrá que explicar la tragedia de Melilla

La portavoz impide a Irene Montero en cinco ocasiones responder sobre lo sucedido en la valla
                      Fosas comunes abiertas en el cementerio de Sidi Salem, en Nador. MOHAMED SIALI
Fosas comunes abiertas en el cementerio de Sidi Salem, en Nador. MOHAMED SIALI

Ni una crítica. Ni el más mínimo reproche a pesar de que los sucesos del viernes en la valla de Melilla se han convertido ya en la mayor tragedia de los asaltos masivos a las ciudades autónomas. La prioridad absoluta es salvaguardar las recompuestas relaciones diplomáticas con Rabat.

Esa es la consigna en la parte socialista del Ejecutivo. El Gobierno, 72 horas después de las avalanchas y disturbios en los que murieron al menos 23 personas y después de las multitud de grabaciones sobre los malos ratos a los inmigrantes agonizantes, tampoco se decide a reclamar a Marruecos una investigación sobre los sangrientos altercados en las proximidades del paso fronterizo de Barrio Chino en Nador.

Pero Pedro Sánchez, al menos, tendrá que dar explicaciones en el Congreso porque la tragedia de la valla ha concitado una extraña mayoría parlamentaria que exige saber qué ha pasado. Siete de los socios del Gobierno —EH Bildu, ERC, Junts, Más País, CUP, BNG y Compromís— reclamaron ayer las comparecencias urgentes del presidente y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

El PP, por su parte, que no llegó a firmar esa petición, sí que avanzó que también reclamará la comparecencia del jefe del Ejecutivo. Según el vicesecretario de Institucional del PP, Esteban González Pons, Pedro Sánchez debe explicar si la dura actuación de las fuerzas de seguridad del país vecino es fruto de la nueva «política de colaboración con Marruecos en política de seguridad».

La declaración que aprobó el comité de dirección del partido que presidió Alberto Núñez Feijóo reprobó los «graves sucesos» que han ocurrido en Melilla con esta «nueva tentativa de salto masivo» con una «terrible pérdida de vidas humanas». González Pons afirmó que «en ningún caso» puede afirmarse que el desenlace «está bien resuelto» como dijo Pedro Sánchez y solicitó al jefe del Ejecutivo que se «retracte» de esa aseveración porque «ninguna muerte en estas circunstancias puede resultar indiferente».

Unidas Podemos no llegó a ir tan lejos como para pedir la comparecencia del presidente del Gobierno del que son parte, pero la formación sí que dejó claro que no comparte el intento de echar tierra al asunto por parte de Sánchez. UP registró una proposición no de ley en el Congreso para exigir que se abra una investigación independiente sobre los sucesos del viernes en Melilla.

En esta proposición, la formación morada condena «la pérdida de vidas humanas» y la actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes «que condujeron a ese trágico desenlace». Además, pide que las víctimas tengan garantizada una atención sanitaria adecuada, así como el acceso a las oficinas de las fronteras para quienes quieran solicitar protección internacional.

NO OFENDER AL VECINO DEL SUR

El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, dijo sentirse «horrorizado» por las imágenes del vallado. «Si hubieran sido 37 muertos europeos no habría ninguna duda sobre la necesidad de abrir una investigación», denunció, dando por buena la cifra de víctimas que apuntan la ONG’s de Derechos Humanos, que aseguran que Marruecos oculta la muerte de, al menos, 14 subsaharianos más. «Se tiene que investigar a fondo», insistió.

Pero las críticas de los socios y UP no hicieron mella en el Gobierno, que siguió cerrando filas con Rabat. La portavoz del Ejecutivo dejó claro que las tremendas imágenes no han provocado el más mínimo cambio en la posición de respaldo a Marruecos expresada por Pedro Sánchez. Isabel Rodríguez, sin llegar a aplaudir la intervención de los agentes alauís como hizo el presidente, sí que soslayó cualquier reproche.

«Estas imágenes nos duelen y nos conmueven a todos. Habríamos dejado de ser humanos si no nos emocionáramos al verlas», se limitó a señalar Rodríguez, sin referirse en ningún momento a la actuación de la Gendarmería del país vecino. «El Gobierno lamenta estas pérdidas profundamente y queremos transmitir el pesar de todas las víctimas: migrantes, fuerzas de seguridad y vecinos de Melilla», insistió la portavoz.

Y hasta ahí, porque hizo todo lo posible por no ofender al vecino del sur. Como hizo Sánchez, se limitó a culpar de lo ocurrido a las «mafias internacionales». «Se está agrediendo la frontera de España, que es también la frontera de Europa», apostilló.

Las muertes de Melilla coparon buena parte de la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros. Y en esa sala se evidenció que la tragedia de los inmigrantes en la vaguada del Barrio Chino de Nador ha abierto el enésimo cisma entre el PSOE y Unidas Podemos, donde las alabanzas de Pedro Sánchez —tanto el viernes como el sábado, cuando ya se conocía la gravedad de los hechos y los maltratos a las personas migrantes agonizantes— a la actuación de la Gendarmería han provocado sarpullidos.

Ministra silenciada

Un nuevo conflicto intestino en el seno de la coalición que llevó incluso a la portavoz del Ejecutivo a impedir a Irene Montero, presente en la sala de prensa, responder a las preguntas sobre lo ocurrido en la valla de Melilla, que le dirigieron personalmente. «Si le parece a la ministra de Igualdad responderé a todas las cuestiones relacionadas con la valla», se apresuró a cortar Isabel Rodríguez, que logró silenciar a la ministra de Podemos en hasta cinco ocasiones diferentes.

En Nador, mientras las autoridades abren las fosas para enterrar a los inmigrantes fallecidos sin siquiera practicarles la autopsia y sin identificarles, 36 de los 2.000 subsaharianos que participaron en el violento asalto del viernes comparecieron ante un tribunal de primera instancia de la ciudad acusados de tráfico de personas.

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