martes. 09.08.2022

La receta de Pedro Sánchez para intentar que el trabajo normativo que ha desarrollado el Gobierno llegue a los ciudadanos se llama Pilar Alegría. Zaragozana, de 45 años, la nueva portavoz del PSOE llegó al ministerio de Educación tras la profunda remodelación emprendida por el presidente hace un año. A lo largo de este tiempo ha aprobado desde su cartera la Ley de Formación Profesional Dual, una norma que ha hecho suya y de la que se siente muy satisfecha porque la considera un proyecto de país. También del decreto de enseñanzas mínimas de educación infantil, por el que hasta 2023 se crearan 65.000 nuevas plazas gratuitas y públicas para niños de 0-3 años, con una inversión de 690 millones de euros.

Diplomada en Magisterio y especialista en Eucación Primaria, antes de desembarcar en el Ministerio de Educación era delegada del Gobierno en Aragón. Alegría se convirtió en la primera ministra aragonesa cuando tomó la cartera en sustitución de Isabel Celaá. Entonces regresaba por todo lo alto a Madrid, donde había sido diputada por el PSOE en el Congreso entre 2008 y 2015.

Antes ya había ocupado cargos en la Ejecutiva Federal socialista durante la época de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque su principal desempeño político lo realizó en el Ayuntamiento de Zaragoza. En 2019 se postuló como candidata a alcaldesa de Zaragoza, aunque en la precampaña mantuvo un duelo con el presidente regional Javier Lambán a cuenta de las listas electorales, un pulso que resolvió Ferraz, dándole la razón a Alegría. Pese a su victoria, un pacto del PP con Vox la dejó en la oposición. En febrero de 2020 Pedro Sánchez la nombró delegada del Gobierno.

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