jueves 17.10.2019

El día que me convertí en Arrabal

«Vivimos el renacimiento desde las catacumbas. Nadie trata de comprarnos. Nada «vendemos»
El día que me convertí en Arrabal

—¿Por qué es famoso en la Sexta?

—La fama es el opio de los triunfadores ¿porque donjuaniza?

—¿Y en su caso?:

—No soy famoso; sino un poquitín célebre y completamente desconocido como mis gafas.

—Un personaje histórico, para escribir sobre él:

—Ninguno. Ni siquiera el conmovedor Atila enamorado al final de su vida. Cuando el don de lágrimas le hizo el regalo de deshacerse en llanto.

—Un periodo que le hubiera gustado vivir:

—En el big-bang. O conviviendo con el Stalin adolescente superdotado y fervoroso seminarista de Tiflis.

—¿A quien admira?

—A mi padre (primer mártir y santo del 17 de julio de 1936 en Melilla).

—Si tuviera poder ilimitado ¿Qué es lo primero que haría?:

—Eliminarlo. La política como fracaso es un triunfo.

—¿Baila con sus actores?

—Ya solo bailo de coronilla como el rey y su señora.

—¿Le inquieta su longevidad?

—La ancianidad está repleta de recovecos, planos-secuencia y sorpresas. Pero nunca de puta en blanco.

—¿Y el desgaste de la ilusión?

—No lo conozco aún. Ni de niño me bañé en agua de sosas.

—¿Veranea?

—Las vacas locas, ni locas salen de vacaciones.

—¿Por qué recibió tantos premios incluidos el Pasolini y el Nabokob?

—Muchos son los premios… muchos son los pecados, pero cuán pocos los cometidos.

—¿Quién le hubiera gustado ser?

—Soy una instalación de mi circunstancia. Mi padre representó (por desgracia) al chivo expiatorio: una gaviota sin submarinos.

—¿El poder cultural tiene sexo?

—Por ello comunica con burqa.

—¿Qué debe sentir el espectador de su cine?

—La confusión tanto nos arrebata con arrobo ¿que crea obligaciones? El cíclope ciego se distingue mal del tuerto.

—¿Hay en su obra un alegato político?

—La política me despista o me aburre. No consigo interesarme por...

—¿Le sorprendió la acogida (best-seller mundial) de su ‘Carta a Franco’ en vida del dictador?

—Las poluciones nocturnas del antifraquista desde la muerte del general ¿son cubitos de hielo entre las sábanas?

—¿Cuál cree que de sus arrabalescos y definiciones debería pasar a formar parte del diccionario de la RAE?

—No parece que se puedan establecer vasos comunicantes entre ambos… Que un camello pase por el ojo de una aguja es menos infrecuente que encontrar al camellero que trató de hacerlo.

—¿Le inquietaría volver a España?

—¿Tras un tiempo de penitencias obscurantistas atravesamos los senderos de las mistificaciones luminosas?

—¿Por qué interesa a...?

—En mi adolescencia, en Madrid, conocí superdotados (muy parecidos a los de hoy); querían ser ministro o nada: consiguieron las dos cosas.

—Usted, que conoció a Picasso…

—Todo lo que yo pueda decir de Picasso tendrá aún menos trascendencia que lo que opinó el anti-picassiano ministro republicano Ucelay en 1937.

—Era genial

—Era, se ha repetido, genial. La entusiasmante Jacqueline (Picasso), con cortesía, fingía ser tan estalinista como él.

—¿Y la situación actual con sus polémicas?

—No sigo el tedioso folletín de la actualidad.

—¿Walt Street interviene en la calidad de la cultura…?

—Vive cada día más ‘ancho y ajeno’ ¿Es un santuario religioso? Celebra el milagro de hacer del dinero, dinero.

—¿A qué género pertenece la actual escena mundial?

—El cine o el teatro patafísico y pánico actual es catastrófico, bestial, confuso y genial. ¿Forma con la ciencia los dos avatares del saber actual?

—¿Qué teoría emerge de la literatura contemporanea…?

— Todos podemos teorizar sobre la parte maldita de los terráqueos, porque todos formamos parte de la maldición.

—¿La libertad de expresión en su obra…?

—Cuando dos extremismos se enzarzan la razón les da argumentos.

—Muchos le consideran ya un clásico. ¿No es un peligro para usted, ahora que es tan visitado en Internet y tan representado?

—El peligro ¿se va con la consideración? Permanece como la sonrisa del gato de Cheshire.

—Su delirante intervención en TV ¿No fue quizá una demostración del vértigo del ser humano ante un nuevo milenio?

—‘In vino veritas’ pensó Noé. El elefante tuvo que cortarse la trompa; su rabito le tenía envidia.

—¿Se ha adelantado con su obra a su tiempo?

—Gracias a su omnisciencia el Dios Pan puso los principios antes de los finales.

—¿Ha reinventado la provocación cinematográfica como escribió The Village Voice?

—La provocación es infantil, centrípeta y aleatoria. No se acuchilla con el rayo de una nube.

—Pero entonces ¿Por qué le acusan a menudo de provocador?

—Cosas más peregrinas se oyeron. Los caníbales diabéticos no comen fabricantes de azucarillos.

—¿Qué le llevó a escribir?

—Se me ocurrió de niño al ganar el concurso de superdotados en 1941. Hubieran debido congelarme.

—¿Qué relación tiene con Pynchon, David Lynch, Kundera o Houellebecq?

—Con una relación menor Arquímedes hubiera levantado la tierra. Pero ni siquiera mojamos los churros en «Chanel n° 5.

—¿Qué podría justificar la mentira?

Nada. Es una componenda inútil con la ira suicida de uno mismo.

—¿Cree realmente que el ser humano va al inevitable fin, al fin de las ideas y el triunfo de la violencia como muestra el cine de hoy ?

—¿Vivimos tiempos de hermosa miopía? Matar por placer parece peor que hacerlo por ideal.

—¿Cómo le gustaría morir?

—Durmiendo en plena polución nocturna.

—¿Cree que el hecho de que el régimen de Franco prohibiese todo su cine es, mirado desde la distancia, como un honor?

—Los chimpancés con uniforme son quienes mejor pronuncian discursos.

—Mel Gussow (NYTimes) escribió que usted es el último superviviente de los tres avatares de la llamada modernidad: pánico, surrealismo y el Colegio de Patafisica ¿Qué opina?

—En el grupo surrealista tan sólo estuve (con presencia diaria) tres años. Ni siquiera un milenio.

—Políticamente ¿qué era entonces este grupo?

—El ala cultural del partido comunista/trotskista.

—¿Artísticamente?

—Lo formaba el corro de rebeldes más espeluznante de aquel momento.

—¿Y en aquel grupo Jodorowsky Topor y usted…?

—A nosotros tres nos consideraron los espeluznantes de los espeluznantes. Por puro autismo.

—Se pretende que es un adepto de la confusión.

—Todo lo contrario: soy casi fanático de la exactitud, del ajedrez y de la ciencia.

—El Colegio de Patafisica que define al omnipresente universo de las excepciones. ¿por qué le nombró primero y único cineasta «trascendente sátrapa»?

—Inmerecidamente. E injustamente.

—¿Por qué se habla menos de los miles de miembros que hoy forman el Colegio de Patafisica, que de los cuatro Trascendentes Sátrapas aún en vida (Umberto Eco, Dario Fo, Benoit Mandelbrot y usted)?.

—Desgraciadamente acaba de ocultarse (fallecer, «vulgaris») Baudrillard. Y años antes los irremplazables T.S. Marcel Duchamp, Ionesco, Man Ray…

—¿Cuál es su vía en el cine?

—Las golondrinas parisienses y los palomos melillenses ignoran la manía demente de ir siempre en línea recta.

—¿Cree que Cervantes se enorgulleció desde el más allá cuando usted abofeteó a un presentador de la TV francesa (Emmanuel Baer) por tratar irrespetuosamente el nombre del autor?

—Cervantes tenía humor… El cine nacional progresa: cada día se inventan nuevos premios y charlotadas.

—¿Por qué cuando el alcalde de Venecia, el 6 de junio, le presentó en el Ateneo Veneto (durante la Bienal de Venecia) como «el dramaturgo vivo más célebre del globo» todos quedaron encantados?

—Porque nadie conoce el nombre de un solo dramaturgo. Hubieran quedado aun más satisfechos si me hubiera presentado como: «El último tigre de Bengala».

—¿Leyó la lista del ‘The New York Times’ de las 100 personas más influyentes del mundo? Entre ellos, no hay un solo dramaturgo ni un poeta, ni un director de cine.

—Vivimos el renacimiento desde las catacumbas. Nadie trata de «comprarnos». Nada «vendemos».

—¿Y a la obstinación de los inquisidores ?

—Comprendo que mi ‘circunstancia’ sea insoportable para tirios y troyanos.

—Con su «insoportable circunstancia» ¿se refiere …a su padre primer condenado a muerte de la guerra civil …a su carta (única) al general …a su obra y especialmente la cinematográfica totalmente prohibida por el dictador …a su presencia en las tres «vanguardias» etc.?

—Cómo nos gustaría ver la luna bocabajo.

—¿Pero por qué, precisamente, a la muerte del general es usted el único escritor que tiene toda su obra prohibida?

—No me lo merezco ni remotamente. Si dos puerco-espines se cruzan tiene prioridad el de más espinas.

—Un año después de la muerte de Franco formó con Carrillo, Pasionaria , Líster y Campesino el quinteto de impedidos de volver «por ser los más peligrosos» ¿qué opina hoy?

—Al zafarrancho de botas le sigue siempre el ronroneo de las zapatillas.

—Los festivales mas solemnes le programan…

—… de la forma más sorprendente e incluso arriesgada. O no me programan sin que ni siquiera las masas salgan a la calle a manifestar su repulsa por ello.

—¿Por qué en su día su ‘Emperador de Asiria’ se hizo en el Royal Nacional Theatre de Londres con el inolvidable Sir Laurence Olivier?

—Porque sistemáticamente rueda fortuna no da el triunfo a los mejores, sino a los más conocidos.

—Su obra se tradujo, hasta 1977, antes en japonés o griego que en su lengua materna.

—Por orden de las autoridades. La sarna inteligente prefiere los toros colorados.

—Dice usted que no es emigrante sino desterrado.

—No tengo raíces: dispongo de piernas. Soy de Destierrolandia.

—¿Que piensa del tiempo?

El mundo es rotatorio. Pronto viajaremos por el Tiempo. Es solo una cuestión de presupuestos (K.Gödel ó Lévy-Leblond dixit).

—¿La confusa complejidad…?

...hace que los problemas cambien de naturaleza para que las ‘soluciones’ parezcan racionales.

¿Cuál es su más valiosa aportación al mundo?

—Ninguna, puesto que mi obra, amadrigada dentro de mí, dicta mis escritos.

—¿Goza con su condición de ser incomprensible?

—«Los censores y los inquisidores sí que me comprenden ruidosamente y clamorosamente» dijo la sorna al susto.

—¿Qué es surrealismo?

—Si la política no fuera tan empalagosa no habría ni poetas malditos ni soldados desconocidos.

—Su lema.

—Cambia por minutos. En este instante: «Escribo jugando a ser Dios y a veces lo consigo»

—¿Su alma?

—Anda por las nubes con las estrellas.

El día que me convertí en Arrabal
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