sábado 8/8/20

La muerte de Soleimaní da aliento al Estado Islámico en Irak y Siria

Irán y EE UU, los grandes enemigos del yihadismo, tienen ahora un agrio enfrentamiento
Un soldado del ejército iraquí sostiene una bandera de su país junto a la enseña del EI.
Un soldado del ejército iraquí sostiene una bandera de su país junto a la enseña del EI.

El asesinato del comandante iraní Qasem Soleimaní, que llevó días después a la suspensión de las operaciones de la coalición internacional liderada por EE UU en Irak y la petición de la partida de sus fuerzas del país árabe, puede dar la oportunidad al grupo yihadista Estado Islámico (EI) de volver con más fuerza.

El asesinato selectivo de Soleimaní por parte de Washington el 3 de enero en Bagdad ha desencadenado un aluvión de críticas, así como consecuencias políticas y militares que podrían afectar a la lucha contra los yihadistas, aseguran analistas.

Con los dos principales enemigos del EI, Irán y EE UU, enfrentados ahora mismo, los extremistas podrían aprovechar para reconstruir sus capacidades y resurgir de sus cenizas en los territorios que perdieron en 2017 en Irak y en 2019 en Siria. «Si las fuerzas estadounidenses y de la coalición salieran (de Irak) prematuramente, existe un riesgo de que el EI vuelva», advierte Thomas S. Warrick, investigador del Atlantic Council. Este regreso sería posible porque «los iraquíes no tienen las mismas fuerzas de reconocimiento o los métodos contra el terrorismo que tienen las fuerzas de EE.UU.», señala Warrick, quien hasta junio de 2019 era subsecretario adjunto de política antiterrorista del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense.

La principal consecuencia política es la decisión del Parlamento iraquí de poner fin a la presencia de las tropas extranjeras en Irak y suspender la misión de la coalición internacional antiyihadista, por «violar la soberanía» de la nación árabe al matar a Soleimaní en su territorio junto a otro destacado líder chií iraquí.

Ahora, el Gobierno de Bagdad busca una solución dialogada con Washington para la salida de las tropas, pero la Casa Blanca de momento ha rechazado la propuesta de planificar su marcha.

Las fuerzas estadounidenses suspendieron poco después de la muerte de Soleimaní sus operaciones contra los yihadistas en Irak para «proteger» las bases en la que están estacionadas y que fueron atacadas por Irán en represalia por el asesinato del comandante y siguen siendo objetivo de las milicias proiraníes casi a diario. «Es importante entender que aunque el EI haya sido ‘derrotado’, la realidad es que se ha transformado en una organización clandestina que está bien preparada para reconstruirse», afirma a Efe Mollie Saltskog, analista de Inteligencia para la consultoría estratégica The Soufan Group. «Si la suspensión de las operaciones (de la coalición) continúa, proporcionará al EI más espacio para respirar y así reconstruir sus capacidades», indica sobre las células del EI que aún operan en algunos puntos de Irak y que se han reactivado.

La muerte de Soleimaní da aliento al Estado Islámico en Irak y Siria