sábado 22/1/22
                      Antidisturbios en una manifestación en Kazajistán. ALEXANDER KUZNETSOV
Antidisturbios en una manifestación en Kazajistán. ALEXANDER KUZNETSOV

El Gobierno de Rusia ha asegurado que «no descarta» un despliegue militar en Cuba y Venezuela, en plena escalada de tensiones con Occidente por las últimas movilizaciones en torno a Ucrania y tras el envío de tropas a Kazajistán, a raíz de las últimas protestas contra las autoridades.

El viceministro de Exteriores ruso, Sergei Riabkov, se ha referido a la presencia militar en América Latina en una entrevista con la cadena RTVI. «No quiero confirmar o descartar nada», ha declarado Riabkov, quien ha apostillado que todo «depende» de los pasos que dé Estados Unidos.

En este sentido, el viceministro ha defendido el derecho de Moscú de reaccionar ante hipotéticas «provocaciones», si bien ha apostado igualmente por la diplomacia para resolver cualquier disputa con otros países, también con la Administración que encabeza Joe Biden.

El Gobierno ruso ha reiterado en varias ocasiones su compromiso con Cuba, Venezuela y Nicaragua, países a los que ha ayudado tanto en términos políticos como económicos en estos últimos años. Moscú ha dicho sentirse amenazado por la creciente presencia de la Otan en el este de Europa y ve con especial preocupación el acercamiento de Ucrania a la Alianza Atlántica. El miércoles, los países de la Otan y Rusia celebraron el primer consejo en dos años y medio.

Estados Unidos prometió al último dirigente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, que la Otan no avanzaría «ni una pulgada» hacia el este si una unificada Alemania permanecía en la Alianza Atlántica.

Esa promesa se la hizo en 1990 a Gorbachov el entonces secretario de Estado, James Baker, aseguró ayer Alexandr Lukashévich, representante ruso ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), durante una rueda de prensa en Viena transmitida en directo por la televisión pública rusa.

Baker le repitió dicha promesa el mismo año al ministro de Exteriores soviético, Eduard Shevardnadze, según explicó Lukashévich. El Kremlin insiste desde hace meses en que la Otan engañó a la URSS y a Rusia con las ampliaciones en 1999 y 2004, lo que motivaría la demanda de Moscú de vetar el ingreso de Ucrania y Georgia.

El diplomático ruso, quien acusó durante su intervención ante el Consejo Permanente de la Osce este jueves a Occidente de ser culpable de la degradación de la situación en Europa por su política de contención de Rusia, negó algún progreso en materia de seguridad estratégica.

«Lamentablemente, no hemos recibido de nuestros socios una respuesta adecuada o cualquier reacción a nuestras propuestas», señaló y admitió que todo apunta a que Moscú no recibirá en el futuro una «reacción constructiva». Expresó su decepción de que todo el debate de hoy girara en torno a la «supuesta amenaza de Rusia», a la que Ucrania acusa de preparar una invasión de su territorio.

«Sin ultimátum»

«Nosotros no planteamos un ultimátum y proponemos resolver los problemas que han surgido entre Rusia y otros países, y encontrar un compromiso al respecto. Esperamos una reacción de nuestros socios en un plazo corto de tiempo, no es un proceso de meses y años», apuntó.

Estados Unidos apoyó ayer que la OSCE sea el foro esencial para rebajar las tensiones con Rusia y asegurar la paz en la región, pero advirtió de que no aceptará «chantajes» de Rusia ni su exigencia de mantener «esferas de influencia».

En cambio, Lukashévich consideró que la OSCE no puede ser la plataforma ideal para dichas discusiones, ya que acumula «un gran número de problemas sistémicos».

Rusia amenaza ahora con el despliegue de fuerza militar en Cuba y Venezuela
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