sábado 29/1/22
Centro de Supercomputación

Caléndula desarrollará para España un prototipo de comunicación cuántica

El Centro de Supercomputación cuenta con 3,5 millones y tendrá la colaboración del Incibe
                      Interior del Centro de Supercomputación, ubicado en el edificio Crai-Tic de la Universidad de León. ARCHIVO
Interior del Centro de Supercomputación, ubicado en el edificio Crai-Tic de la Universidad de León. ARCHIVO

El Centro de Supercomputación de Castilla y León (Scayle) ha sido seleccionado por el Ministerio de Ciencia e Innovación para liderar uno de los proyectos del plan de investigación nacional centrado en la comunicación cuántica. Así, Caléndula, como también se conoce al centro por su supercomputador, se encargará de las comunicaciones cuánticas seguras y «de probar circuitos y otras tecnologías para crear un prototipo de comunicación cuántica», como explica el director de Scayle, Vicente Matellán, quien añade que el centro de supercomputación trabajará con investigadores de Física y Matemáticas de las universidades de Burgos, Salamanca y Valladolid.

El ministerio y la Junta ya han firmado el acuerdo para impulsar el programa de comunicaciones cuánticas, por el que el centro de supercomputación recibirá 3,5 millones de euros —2.26 procedentes del Gobierno estatal y 1,24 del autonómico— para, durante los próximos dos años, «buscar sinergias con las iniciativas europeas en el ámbito de las comunicaciones cuánticas, tanto del quantum flagship como de la European Quantum Comunications Infraestructure, mediante la creación de infraestructuras punteras y actuando como motor de la industria cuántica europea», como señalan desde el ministerio. Junto con Scayle, participan en este programa Cataluña, Madrid, País Vasco, Galicia y Castilla y León, además del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, aunque cada una hará su proyecto de forma independiente.

Ciberseguridad

Las conexiones que emplean características cuánticas son «por naturaleza seguras»

Matellán explica que las comunicaciones cuánticas «son por naturaleza seguras» y que el objetivo del programa que desarrollará junto con los investigadores de las universidades públicas de Castilla y León busca «construir esas comunicaciones cuánticas, generar las tecnologías necesarias, porque de momento sólo hay algunos proyectos a nivel mundial». Incide, además, en que por ahora las investigaciones se centran en cuestiones muy teóricas, «aunque relativamente pronto, en cinco años podría ser, los prototipos ya podrían llegar a comercializarse».

Una de las líneas de trabajo de la comunicación cuántica es la ciberseguridad, por lo que entre los objetivos del proyecto que desarrollará el centro de supercomputación, ubicado en la Universidad de León, está la colaboración con el Incibe a fin de generar sinergias entre ambas instituciones y explotar las potencialidades en este sector.

Scayle coordinará el proyecto que cuenta con la experiencia del Grupo Interuniversitario de Tecnologías Cuánticas, formado por investigadores de dos unidades de investigación consolidadas de las universidades de Burgos, Salamanca y Valladolid: Física Matemática y el grupo de Fotónica, Información Cuántica y Radiación y Dispersión de Ondas de Valladolid.

El Ministerio de Ciencia e Innovación trabajará con las autonomías en cuatro proyectos de investigación —que se ampliarán en otros cuatro el próximo año— que contarán con una aportación del Gobierno de 169 millones de euros y que se han repartido por concurrencia competitiva. Además de la comunicación cuántica, los otros planes son biotecnología aplicada a la salud, ciencias marinas y energía e hidrógeno renovable.

Caléndula desarrollará para España un prototipo de comunicación cuántica
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