martes 18/1/22
Tecnología

La nueva sede de Caléndula costará 3 millones de euros

La alta demanda y las expectativas de crecimiento en los próximos cinco años llevan a la Junta a construir nuevo edifico para el Centro de Supercomputación de Castilla y León
caléndula
Interior del centro de supercomputación. RAMIRO

El consejo de gobierno de la Junta de Castilla y León ha aprobado una partida de tres millones de euros para la construcción de la nueva sede del supercomputador Caléndula. La Fundación Centro de Supercomputación de Castilla y León (Scayle) ocupa actualmente varios espacios en el edificio CRAI-TIC, de la Universidad de León en el Campus de Vegazana, y desde su constitución en 2008 ha ido incrementando progresivamente la cantidad, relevancia y capacidad de los servicios prestados a empresas y administraciones públicas castellanas y leonesas y especialmente desde su adhesión, en 2015, a la Red Española de Supercomputación, experimentando un importante crecimiento de la demanda de servicios de cálculo.

Las expectativas son de un mayor crecimiento en los próximos cinco años, como consecuencia de la puesta en marcha de dos proyectos de modernización y ampliación de Scayle y de Redcayle (Red de Ciencia y Tecnología de Castilla y León) financiados, con casi 15 millones de euros, con cargo a la ayuda financiera React-EU del instrumento europeo de recuperación Next Generation EU, lo que se traducirá en un fuerte incremento del volumen de los equipos, de la plantilla de la Fundación (ya duplicada desde 2008) y del espacio físico necesario, por lo que las dependencias de que dispone resultan insuficientes.

Por ello es preciso la construcción de una sede propia de una sola planta y una superficie útil aproximada de 1.800 metros con unos requisitos técnicos específicos para albergar en el futuro el supercomputador Caléndula. El nuevo edificio contará con una cubierta fotovoltaica, con sistemas de climatización eficientes, iluminación natural indirecta, zonas técnicas que alberguen las máquinas y servidores y zonas auxiliares para la refrigeración y la transformación eléctrica, a fin de mantener los equipos a la temperatura adecuada, garantizando así un menor consumo energético y reduciendo de forma importante la huella de carbono, en sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

En los últimos seis años la Fundación ha asignado casi 67 millones de horas de procesador a diferentes proyectos de más de 65 grupos investigadores, otorgándose prioridad a aquellos relacionados con la pandemia (genómica o dinámica molecular para el diseño de vacunas y tratamientos, entre otros). La capacidad bruta de cálculo por segundo del supercomputador Caléndula ha pasado de los 29 teraflops de 2009 a los más de 400 actuales. Igualmente ha tenido un incremento notable la demanda de servicios de almacenamiento virtual o cloud computing a numerosas entidades, entre ellas la Gerencia Regional de Salud, las universidades públicas de la Comunidad y diversos ayuntamientos, lo que ha exigido la adquisición de un número elevado de nuevas máquinas, servidores y equipos, así como ha multiplicado su actividad formativa y divulgativa.

La nueva sede de Caléndula costará 3 millones de euros