sábado 4/12/21
Centro de salud de José Aguado, en la capital. MARCIANO PÉREZ
Centro de salud de José Aguado, en la capital. MARCIANO PÉREZ

Los fisioterapeutas han ejercido un papel clave en la pandemia para manejar la disnea y la fatiga de los enfermos covid. Su ayuda ha logrado mejorar el equilibrio, coordinación y fuerza de estos enfermos a los que incluso han enseñado a reeducar los músculos que intervienen en la respiración. Consciente de ello, Atención Primaria apuesta por impulsar este servicio con la incorporación de ocho profesionales más a la plantilla estancada desde hace años de 17 personas ligadas a quince de los 24 centros de salud.

Los nuevos trabajadores permiten rearmar fisioterapia con dos profesionales en La Palomera, donde se realizó una reforma para habilitar la sala del servicio; Trobajo del Camino; José Aguado, que incorpora tres; La Magdalena y La Cabrera, donde ambos ayuntamientos ceden, además, nuevos edificios. La idea es ir resolviendo el tapón de 1.475 personas que se ven obligadas a esperar entre 23 a 100 días para ser atendidos.

De hecho, La Palomera acumulaba antes de reforzar fisioterapia 694 usuarios con demoras de dos meses y medio. Los fisioterapeutas efectúan 11.156 sesiones al año en los ambulatorios del área de León, con 531 usuarios que inician el tratamiento y otros 159 que se suman derivados de Atención Especializada. La pretensión de impulsar que en todos los centros de salud funcione este servicio persigue un doble objetivo: agilizar la atención y liberar, además, a Traumatología de una carga de trabajo que genera muchas demoras y quejas de los pacientes. «Salvo que sea un caso claro de traumatología, al paciente le verá primero un fisioterapeuta que le pondrá un tratamiento con el que mejore y se le dará el alta», explica el gerente, José Pedro Fernández Vázquez. En caso contrario, se remitiría al enfermo a Traumatología desde donde, seguramente, le mandarían a un rehabilitador del Hospital.

La Gerencia ya se ha puesto manos a la obra para reorganizar el servicio teniendo en cuenta que desde algunos centros de salud como el de Trobajo se atiende a tres zonas básicas de salud, (Cuenca del Bernesga, San Andrés y excepcionalmente la zona de Babia), con una población de más de 70.000 tarjetas sanitarias. El de Benavides de Órbigo también recibe a pacientes de la zona de la Magdalena, Luna y Babia, lo que obliga a desplazamientos de 50 kilómetros que con la nuevas medidas de Atención Primaria se intentarán minimizar.

Por su parte, el sindicato Csif apoya la extensión de fisioterapeutas a todos los centros de salud y quiere concienciar de la importancia que debe darse a la educación y a los tratamientos en el dolor, «puesto que su aplicación en los enfermos ayuda a la recuperación, y reduce las estancias en los centros hospitalarios». Explica que «los tratamientos de fisioterapia está demostrado que mejoran la evolución y recuperación de pacientes de hematología, cardiología o cuidados intensivos» y que la aplicación de la fisioterapia cada «vez se valora más y se considera más necesaria», motivo por el que el sindicato reclama más profesionales en el sistema sanitario público, «ya que el número de fisioterapeutas por enfermos es muy bajo, y se hace imprescindible contar con más».

El sindicato Satse coincide en esa petición e incluso solicita que estos profesionales puedan indicar, usar y autorizar, de forma autónoma, la dispensación de medicamentos y productos sanitarios relacionados con el ejercicio de su profesión.

Los centros de salud se rearman con fisioterapia por el alza de rehabilitaciones
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