martes 29/9/20

¿Cómo lo están haciendo los países de al lado?

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Europa transita, en un complejo juego de equilibrios, hacia la normalización de la actividad escolar tras las vacaciones. Lo hace en un horizonte incierto, con la amenaza del coronavirus, cuya segunda oleada se ha anticipado a las previsiones que apuntaban más a otoño. A falta de semanas para que se complete el regreso de los estudiantes, los países de la UE coinciden en una cuestión: la vuelta a los colegios es vital y los alumnos deben retomar las clases cuanto antes para recuperar las horas lectivas presenciales perdidas por el confinamiento.

La avanzadilla la tiene Alemania. Varios de sus estados han reabierto sus colegios y comprobado el difícil reto que plantea el virus, después de que la semana pasada forzara el cierre de dos centros a los cinco días de su reapertura. El resto de países toma nota y sigue con su calendario para el retorno a las aulas, que se concentrará en septiembre. La estrategia es clara: extremar la higiene, mantener la distancia en la mayoría de los casos y el uso casi generalizado de mascarillas. El guión, aun abierto a cambios. Sus restricciones a distintos niveles en la vuelta a las aulas: accesos diferentes en espacio y tiempo a los centros escolares, aislamientos entre clases para evitar contactos entre alumnos de distintos cursos y uso de mascarillas en pasillos y patios, y en algunas regiones o colegios también en las aulas. Así comenzó esta el curso en tres de los 16 estados federados tras las vacaciones estivales, que en Alemania son de seis semanas.

En Reino Unido, Escocia retoma la docencia en un ambiente de crispación. Los estudiantes escoceses iniciaron esta semana el regreso gradual a sus escuelas, que tienen que estar abiertas al completo el 18 de agosto. En Irlanda del Norte, la reapertura de será entre el 24 y el 1 de septiembre. En los dos primeros días del próximo mes tienen que abrir las de Inglaterra, y entre el 1 y el 14 de septiembre todas las de Gales. La reapertura se produce en un momento de consternación para muchos estudiantes escoceses. Sus notas del curso fueron reducidas drásticamente por la Autoridad de Calificaciones, con un método que considera el cierre por la pandemia. El ministro de Educación prometió rectificar. El 40% de las notas preuniversitarias, esenciales para la obtención de plaza, van a ser revisadas a la baja en Inglaterra, según The Guardian. A la espera de confirmación y de la posible protesta, el Gobierno de Boris Johnson alienta la reapertura de las escuelas —«es nuestro deber moral», dice el primer ministro— pese a las reservas de los sindicatos. El ente de salud pública, PHE, va a publicar un estudio que mostraría la escasa transmisión entre escolares, y que el riesgo entre profesores es parecido al de otras profesiones. Los sindicatos han elaborado una guía mucho más detallada para que sus miembros comprueben que se dan los pasos correctos, frente a las más vagas instrucciones del Ejecutivo.

Denominador común
Los países de la UE coinciden en que la vuelta a los colegios es vital para retomar el nivel perdido

El de Francia es un caso sin distancia social para un regreso masivo de escolares. El curso escolar empieza este año el 1 de septiembre para todos los niveles, desde maternelle (infantil) a lycée (bachillerato). Por ahora, el Gobierno ha anunciado que se relajarán algo las medidas de seguridad impuestas tras el confinamiento, sobre todo entre los más pequeños. Ya no será obligatorio, por ejemplo, para lo profesores de infantil llevar mascarilla en las clases. Tampoco se exigirá el distanciamiento físico entre alumnos, ni en las aulas o el patio porque el objetivo es acoger a todos los niños. Además, se permitirá compartir objetos. La mascarilla solo será obligatoria a partir del collège (secundaria, 11 años). El personal de los centros, a excepción de preescolar, sí deberá que llevar esa protección cuando no se pueda mantener la separación de un metro. De igual modo, se ha eliminado una directiva que pedía limitar la mezcla entre clases o grupos.

Italia se prepara para la desinfección «periódica» y atención psicológica. En este curso que arranca en septiembre, las escuelas italianas tendrán actividades de apoyo psicológico para hacer frente a situaciones de estrés derivadas del covid. De igual modo, Gobierno y sindicatos han redactado un protocolo para permitir una vuelta a las aulas con la máxima seguridad posible. Así, las entradas y salidas de los colegios serán distintas y se limitará el acceso a visitantes, como padres y madres. Los profesores y alumnos que se hayan contagiado deberán presentar un certificado médico de que han superado la enfermedad. De igual modo, los centros deberán asegurar la limpieza «diaria» y desinfección «periódica», a la vez que se respetará en su interior la distancia de un metro. El uso de mascarilla será obligatorio para todo aquel que entre a las escuelas. A finales de este mes, el Gobierno decidirá si los alumnos deberán usarla también. La ministra de Educación italiana, Lucia Azzonllina, aseguró ayer que para garantizar la seguridad se han comprado «2,4 millones de pupitres (individuales) en un país donde nunca se han realizado inversiones en mobiliario. También habrá 11 millones de mascarillas al día y 50.000 litros de gel desinfectante, así como pruebas rápidas para el personal escolar».

En Bélgica trabajan con distintos escenarios, según la evolución de la pandemia. Las autoridades belgas han dibujado varios escenarios (verde, amarillo, naranja y rojo) para orientar a los centros en la vuelta a la actividad escolar. Todo está supeditado a la evolución de la pandemia. Aun así, para la educación básica (preescolar y primaria), se espera que los estudiantes asistan a las aulas todos los días desde el 1 de septiembre. En Secundaria se definieron tres tipos de reingreso que decidirá el Consejo de Seguridad Nacional. Van desde la apertura con normalidad, a recibir clases presenciales cuatro días a la semana o con un número limitado de alumnos que deberán usar mascarilla y recibir lecciones a distancia. Los grupos de cada clase serán considerados una «burbuja» y deberán permanecer juntos durante las horas lectivas, el recreo y la comida.

A Portugal le espera el curso más largo y con mascarillas a partir de quinto de Primaria. El curso escolar en el país vecino comenzará entre el 14 y el 17 de septiembre para todas las modalidades, algo más tarde que e España. Será más largo de lo habitual, con menos vacaciones, con la enseñanza presencial como regla, pero se ha preparado un ‘plan B’ con regímenes mixtos y otro 100% a distancia por si fuese necesario cerrar de nuevo los colegios y dedicar espacio a la enseñanza online. Las mascarillas serán obligatorias dentro del recinto docente a partir de quinto de Primaria (10 años).

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