lunes 23/5/22
El comercio internacional colapsa

La crisis de abastecimiento sube precios, paraliza obras y amenaza las navidades

Casi la mitad de las constructoras de la provincia están afectadas por la falta de suministros. El transporte marítimo no da abasto
                      La construcción fue el único sector que destruyó empleo durante el tercer trimestre, el mejor en términos laborales desde la irrupción del covid. FERNANDO OTERO
La construcción fue el único sector que destruyó empleo durante el tercer trimestre, el mejor en términos laborales desde la irrupción del covid. FERNANDO OTERO

La recuperación económica que atisbó la provincia durante el verano choca en otoño con el alza de precios y la crisis de abastecimiento, de la que no escapa ningún sector. No hay contenedores suficientes para responder a la demanda de suministros tras la reactivación del consumo una vez superada la fase más dura de la pandemia, en la que la producción mundial se paró de forma abrupta. Además, la energía y los combustibles valen hoy el doble que hace un año. Tampoco da abasto el transporte de mercancías —el 80% de los productos importados llega por mar—.

Los expertos auguran que este cuello de botella que se ha generado por el bloqueo de los mercados durante el covid pone en jaque la campaña de navidad y en riesgo la salida de la crisis después de dos años muy duros.

Impacto

El encarecimiento de las materias primas implica sobrecostes de más del 20 por ciento en las obras

Hay sectores que ya sufren las consecuencias, como la construcción, el único de la provincia que destruyó empleo en el tercer trimestre de 2021, el mejor en términos laborales desde que estalló la pandemia. Las previsiones que manejan para León desde la Cámara de Contratistas no son nada buenas. «Nos afecta bastante», señala Enrique Pascual, presidente de este organismo, quien asegura que «más del 40%» de las empresas relacionadas con esta actividad sufrirán los efectos derivados de la inflación y la escasez de materiales. Muchas ya han renunciado a las obras que tenían en marcha —revela—. En la provincia hay 4.721 empresas dedicadas a la construcción y otras 832 inmobiliarias, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

«Es la tormenta perfecta, agravada por la falta de mano de obra cualificada. No conseguimos atraer a los jóvenes, que todavía tienen el recuerdo de la anterior crisis, la de 2008, que acabó con la mitad de los puestos de trabajo», lamenta Enrique Pascual, quien subraya que el actual escenario es completamente diferente al de entonces, sobre todo porque buena parte del plan de resiliencia pivota sobre la construcción, que recibirá una lluvia de millones de los fondos europeos para rehabilitar edificios y hacerlos más sostenibles, siempre y cuando se ajusten los precios y lleguen los suministros.

Desajuste

Las fábricas dejaron de producir durante el covid y ahora son incapaces de responder a la demanda

«Es un problema difícil de atajar porque es de alcance mundial, no afecta solo a Castilla y León. Pensamos que todo esto va a socavar la recuperación de todo el país, porque somos una de las locomotoras de la economía y si no funciona se atasca esa reactivación tan esperada», explica el dirigente de la Cámara de Contratistas en conversación telefónica con DIARIO DE LEÓN.

Pide que se garantice la ejecución de los contratos públicos y que se revisen los importes de adjudicación si hay una escalada de precios como la actual. «Puede disparar el coste de la obra más de un 20 por ciento. Nosotros trabajamos con muy poco margen de beneficio y así es inviable», avisa Enrique Pascual, que advierte igualmente daños en el empleo. «Si esto se alarga aumentarán de nuevo los ertes y el paro. Si se cancelan las obras muchas empresas tendrán que despedir. Nosotros proponemos que se pueda recuperar la revisión de precio en las obras públicas», insiste. Considera que por ahí pasa la solución a un conflicto que debería ser coyuntural, sobre todo para un sector que no depende tanto de ese abastecimiento internacional ya que buena parte de las materias primas que utiliza son de origen español.

Números rojos

La pérdida de poder adquisitivo hace que caiga de nuevo el consumo tras el verano

No ocurre lo mismo con los juguetes, consolas o bicicletas, productos estrella en la campaña de navidad, muy necesaria para el comercio tras el impacto que tuvo la pandemia en la del año pasado, marcada por las restricciones y la caída drástica del consumo. Todavía no hay escaparates vacíos en las tiendas aunque ya se estima que faltarán algunas cosas durante los próximos meses, que coinciden con el ‘Black Friday’ y los reyes magos.

Como explica Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA Research, ha habido una fuerte recuperación de la demanda que no ha podido ser cubierta por la oferta. «El problema está en las materias primas, que en la mayor parte de los casos se fabrican en países que no han superado la pandemia porque siguen sufriendo paros, y en que China y Estados Unidos acaparan la mayoría», aclara en declaraciones recogidas por Colpisa.

Escalada histórica

Los sueldos apenas suben, como las pensiones, mientras que el precio de la luz se dispara

Antonio Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de Economistas, es muy claro al señalar que vivimos «la tormenta perfecta». A la crisis energética encabezada por la subida de la luz se ha sumado en los últimos meses este déficit de suministros. De forma paralela, se vive una verdadera congestión del transporte marítimo y un aumento desbocado de los costes. Los barcos tienen que esperar más que nunca a que se entreguen los encargos por parte de unas industrias que aún no han vuelto a la normalidad y en muchos casos producen por debajo de sus posibilidades. Además, hay que añadir una problemática que ya se empieza a notar en países como Reino Unido: faltan transportistas.

Y la situación va a ir a peor. Adquirir un vehículo actualmente implica tiempos de espera que como mínimo llegan a los tres meses. No hay chips. Por tanto afecta también a los electrodomésticos o a las consolas. Falta papel y cartón en las editoriales y casi ninguna multinacional puede en estos momentos cumplir sus previsiones.

La crisis de abastecimiento sube precios, paraliza obras y amenaza las navidades