martes. 29.11.2022

El reciente decreto del Gobierno sobre evaluación, promoción y titulación, que permite al alumnado conseguir el título de la ESO con suspensos si el claustro de profesores no decide lo contrario, pretende ocultar la tasa de fracaso escolar «en vez de mejorar la calidad de la enseñanza», según apuntó la consejera de Educación, Rocío Lucas, quien señala que es «curioso que de primer a segundo curso de ESO se pueda pasar con un tope de suspensos (dos) mientras que en el cuarto y último, el de la titulación, no exista ese límite».

La posibilidad de titular en ESO con un número indefinido de suspensos, a criterio del claustro docente, no es aplicable ni en la secundaria de adultos, tampoco en la Formación Profesional y en Bachillerato, «es curioso», insistió la consejera antes de criticar las prisas del Ministerio de Educación para implantar, este mismo curso, ese decreto, que busca comenzar con la aplicación de la nueva ley educativa, la Lomloe.

No entiende Rocío Lucas esas prisas «cuando estamos a punto de cumplir el primer trimestre», cuando la ministra de Educación, Pilar Alegría, se había comprometido a demorar su aplicación al menos hasta el próximo curso, y cuando «nos va a obligar a modificar la programación didáctica» elaborada hace meses, lamentó.

Recordó que Castilla y León ya pidió la retirada de ese decreto aprobado hace una semana, en el Consejo de Ministros, y descartó la posibilidad de recurrir ante los tribunales una normativa «amparada por una ley», por lo que desde el punto de vista jurídico «es imposible».

«Una norma no se puede aplicar cuando está comenzado el curso escolar», volvió a repetir antes de anunciar que durante noviembre y diciembre comenzará el desarrollo normativo, por parte de la Junta de Castilla y León, para adaptar el decreto del Gobierno de España.

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