domingo 23/1/22

La marea Klaus

El perro apaleado en Villaquilambre genera una ola de solidaridad mundial para costear su recuperación

El mastín fue operado con éxito

el perro Klaus

Klaus, el perro que recibió una brutal paliza y que fue rescatado esta semana por los voluntarios de la Protectora de Animales y Plantas de León en un paraje nevado de Villaquilambre, ha generado una ola de solidaridad mundial para sufragar su tratamiento. El propio presidente de la Protectora, Leandro Huerga, reconoce que la avalancha de donativos le ha sorprendido y la han bautizado como la «marea Klaus». Él se encargó del primer recuento y estuvo «tres horas sumando». La ayuda en forma de dos euros, 300 o 100 ha llegado hasta de Costa Rica, México y EE UU. En dos días, 7.000 euros. Incluso el perro ha logrado un gran benefactor, un leonés que subió a las instalaciones de la Protectora impresionado por las agallas del animal para luchar por su vida a pesar de haber recibido golpes que le rompieron el cráneo, la mandíbula, el pómulo y las patas.

Ese hombre, tatuador de profesión, ofreció hacerse cargo de todo el tratamiento. El perro está en buenas manos, atendido día y noche en el Hospital Veterinario de Ferral del Bernesga. Ayer ya protagonizó una anécdota al despertarse por la noche, quitarse todos los cables que necesita como paciente y levantarse para salir al pasillo. «Se conoce que se vio con un poco de fuerza y aunque es difícil que pueda andar más de veinte pasos, él lo intentó». De hecho, Leandro Huerga reconoce «que las ganas de aferrarse a la vida de Klaus fue lo que hizo que tiráramos para adelante con él, porque era un caso claro de eutanasia animal. El golpe de la cabeza era en realidad un hachazo. Creo que lo intentaron rematar y que lo dejaron allí abandonado porque pensaban que estaba muerto, pero no».

El perro fue localizado tras el aviso del grupo Búsqueda de Animales y enseguida se activó el rescate. Seguramente, llevaba meses de abandono porque presentaba «mucha anemia y deshidratación», indican desde la Protectora, quienes le trasladaron a Ferral, donde le estabilizaron y le operaron con éxito de varias lesiones. Los veterinarios creen que será un proceso «largo por los golpes que ha recibido», pero Klaus pone empeño. El Ayuntamiento de Villaquilambre ha efectuado un llamamiento ciudadano para intentar localizar a los autores de la paliza para «aplicar la ley con toda la contundencia».

La marea Klaus