domingo 05.07.2020
patrimonio educativo

Las aulas con más clase de León

La Junta declara centros de enseñanza históricos al Sánchez Albornoz y al Padre Isla por su arquitectura, colecciones y archivos.
El Padre Isla conserva material literario muy valioso. MARCIANO
El Padre Isla conserva material literario muy valioso. MARCIANO

dl | león

Veintinueve edificios de Castilla y León —entre ellos los institutos leoneses Sánchez Albornoz y Padre Isla— han sido declarados centros de enseñanza históricos por parte de la Junta por su arquitectura, colecciones o materiales, de forma que se divulgará su valor y atractivo y se favorecerá su recuperación y preservación con recursos humanos y económicos.

Se trata de conservar y recuperar el patrimonio documental, bibliográfico, científico, educativo o cultural de los institutos históricos de educación secundaria; conservar los centros educativos públicos ubicados en edificios que tengan algún tipo de protección urbanística, estén declarados bienes de interés cultural o cuenten con un patrimonio singularmente valioso desde el punto de vista educativo.

Y también favorecer la dotación de recursos humanos y económicos para la recuperación, preservación y puesta en valor de dicho patrimonio, según la orden de declaración publicada ayer por el Bocyl y firmada por el anterior consejero de Educación, Fernando Rey. Los dos institutos leoneses tienen credenciales suficientes para haber conseguido su distintivo. El Padre Isla fue creado a partir de 1846 con el nombre de Instituto Provincial de León. Se convertía de este modo en el primer centro público de enseñanza en la provincia. Hoy, la dotación de amplios y modernos laboratorios, sus aulas temáticas de Tecnología de la Información y Medios Audiovisuales, la amplia biblioteca —más de 20.000 volúmenes— y un profesorado especializado y comprometido han convertido este centro en un instituto de excelencia. Por otra parte está el Sánchez Albornoz. Su historia se remonta a 1928, cuando comienza a elaborarse un proyecto de construcción con destino a la Escuela Normal de León. Las obras comenzaron en 1931 y culminaron en 1934. Es equipado totalmente, pero durante los años de la Guerra Civil se destina a otros usos, entre ellos refugio de la Legión Cóndor. En diciembre de 1942 se recupera otra planta del edificio y ese mismo año se instala en él una escuela de capataces de minas, conviviendo entonces los estudiantes de magisterio con los de minas, con el hospital y con el Frente de Juventudes. Finalmente, en 1954, se desocupa el edificio pasando su uso exclusivo a la Normal hasta 1989.

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