jueves. 11.08.2022

Las huellas de los cubos de la muralla en la calle Carreras se perdieron a principios del pasado siglo. Entonces, los salientes de la fortificación romana molestaban al incipiente tráfico que empezaba a circular por la urbe y conectaba la ciudad antigua con el resto de la ciudad. Ahora, más de 100 años después, las obras de peatonalización de el entorno del lienzo ahondan en la traza que quedó oculta.

Los trabajos comenzaron a las ocho de esta mañana con el corte de la circulación en todo el codo que forma la muralla en el entorno de Puerta Castillo. Las máquinas se afanan ahora en quitar la capa de asfaltado de carreras y los cubos. La tarea se calcula que estará lista antes de terminar esta misma semana y, la próxima, se hará lo propio con las aceras. La eliminación de esta capa superficial dará paso a la excavación más en profundidad para buscar las huellas de la fortificación a los pies de la muralla. 

Los trabajos arqueológicos se centrarán en la calle Carreras. Como ya sucedió en la cercana era del moro, la intervención espera servir para hallar nuevos datos sobre la fortificación. 

El único monumento romano que queda en pie en la ciudad recuperará tendrá en la calle Carreras un tratamiento diferenciado. Para mostrar las huellas de los antiguos cubos de la muralla, que fueron demolidos a principios del pasado siglo, se definirá la traza semicircular con bancos y en el interior se colocará empedrado. La actuación se complementará con paneles informativos en los que se cuente la historia de la evolución urbana del recinto histórico.

El corte de la circulación implica la reorganización del tráfico. Los movimientos entre las plazas del espolón y San Lorenzo será a través de las calles Alfonso el Justiciero y Fernando I, que cambia su sentido de circulación para atender a los movimientos de entrada hacia Puerta Castillo. 

En estas primeras horas, los vehículos han empezado a adecuarse a la nueva realidad aunque en los horarios punta de la jornada, que coinciden con las entradas y salidas al trabajo a mediodía y media tarde, si espera que pueda haber mayores problemas y atascos en el entorno del Espolón. La situación si demorará al menos durante un año, que es el plazo estimado de las obras de peatonalización. A esta intervención se sumará después de verano la ejecución de la Ronda Interior que obligará a una nueva reorganización del tráfico y cargara la mayoría de la circulación sobre la avenida de Nocedo.

León busca las huellas de los Cubos que arrancaron a la muralla