jueves 28/10/21
Génova reclama una candidatura de unidad en la que ve con buenos ojos a su primer alcalde

Manuel García abre la tercera vía para presidir el PP con el apoyo del Bierzo

El ex alcalde del PP de Villaquilambre, Manuel García. RAMIRO
El alcalde del PP de Villaquilambre, Manuel García. RAMIRO

La carrera que se abría con tres aspirantes hace apenas un mes se quedará de manera previsible en las próximas semanas con tan sólo un candidato. El alcalde de Villaquilambre, Manuel García, se postula como tercera vía para presidir el PP leonés. Perdida la Diputación y los ayuntamientos de León, Ponferrada y San Andrés del Rabanedo, el regidor del principal consistorio en poder de los populares en la provincia se presenta arropado por los representantes de su área de influencia y con el apoyo de la comarcal del Bierzo, que decidirá el nombre del secretario general. Pero a mayores, la candidatura cuenta con la anuencia de la dirección nacional, que quiere presentar una imagen de unidad en el congreso previsto para este verano. 

No habrá más opciones, si prospera la maniobra promovida por la dirección nacional, empeñada en que la recuperación de la estructura del partido en León nazca de un plan único. Como consecuencia, las corrientes abiertas por el senador y regidor de Almanza, Javier Santiago Vélez, y el exasesor de Antonio Silván en el consistorio de la capital leonesa, David Fernández, tendrán que confluir en el proyecto oficialista. 

Sin carta que jugar queda el actual líder de la formación y expresidente de la Diputación, Juan Martínez Majo, al que Génova ya había puesto tasa esta pasada semana con los estatutos en la mano. No podía concurrir, pese a que había manifestado su intención, puesto que la normativa interna recoge en su artículo 10.1. d) que «los presidentes y secretarios provinciales e insulares del partido sólo son compatibles  con cargos de representación institucional en corporaciones, locales y provinciales, en parlamentos autonómicos y el Senado», como recalcó en una comunicación interna la vicesecretaria nacional de Organización, Ana Beltrán Villalba, para disipar las dudas sobre incompatibilidades planteadas por otros delegados territoriales en Andalucía. Si quería optar tenía que dejar el puesto de delegado de la Junta que le concedió Alfonso Fernández Mañueco después de que se quedara fuera de los gobiernos de la institución provincial y del Ayuntamiento de Valencia de Don Juan. No se prevé que lo haga. Al contrario, se maneja incluso la opción de que se añada a las filas de García.

No será el único. La confluencia de David Fernández también se adivina cercana, a la espera de su acomodo como protegido de Silván. El encuentro con Javier Santiago Vélez dependerá de cómo asume la ascendencia de la dirección nacional en la candidatura de García, puesto que un enfrentamiento afectaría a sus buenas relaciones con Génova, donde se ha mostrado disciplinado. 

Para lidiar con todas las corrientes, García dispone de la experiencia de sus gobiernos municipales a dos y tres bandas. Heredero del legado de su padre, que también fue alcalde de Villaquilambre, entró en el partido a los 24 años, y empezó como concejal. Entre 2007 y 2011 creó su propio partido, el Inpovi, después de que Carrasco le negara la cabeza de lista del PP. Volvió a los cuatro años para ser alcalde. Desde entonces, sólo ha quedado descabalgado de la Alcaldía en septiembre de 2018 con la moción de censura que encumbró al PSOE. Pero los mismos apoyos que le sacaron del sillón de mando supo buscarlos para volver a auparse tras las elecciones. En esas distancias se maneja con soltura. Ahora, afronta el reto de trasladar esa maña al PP.

Manuel García abre la tercera vía para presidir el PP con el apoyo del Bierzo