jueves 23/9/21
Vidas rotas

Los Maristas buscan el «perdón» por los abusos

La congregación estudia al menos cinco casos en los que los hermanos se propasaron con alumnos de sus dos colegios en León y abre una investigación al respecto, tras reconocer que «fallaron» a sus estudiantes
Una de las víctimas de León, con su libro de calificaciones. MARCIANO PÉREZ

Los Maristas han abierto una investigación sobre los casos de «abuso y maltrato» a alumnos a manos de los hermanos de la congregación a partir de los años 50 y «reciben y escuchan» a aquellas personas que se han puesto en contacto con ellos por estos hechos. Unos casos que también se extienden a la Provincia Marista Compostela, a la que están adscritos los colegios de la congregación en León —San José y Champagnat—, en los que hay al menos cinco víctimas.

En 2011 arrancó este proceso, después de que el Instituto Marista activara en todas las provincias en las que se estructura la congregación, «políticas y protocolos de protección al menor» y que, en 2016, se presentara en el Congreso de los Diputados «un escrito a favor de la prescripción de los casos de abusos a menores», como se explica en una respuesta remitida desde la Provincia Compostela a este periódico, que arranca con la siguiente frase: «Pedimos perdón y nos ponemos a disposición de las víctimas».

A raíz de una publicación en el periódico El País, que ha abierto un canal al que pueden acudir las víctimas de abusos, la congregación ha iniciado la investigación de los casos ocurridos en sus centros educativos, como ya llevaran a cabo los Jesuitas. «Condenamos lo ocurrido, lamentamos profundamente esta situación y les pedimos perdón por haberles fallado y no haberles protegido», apuntan desde la Provincia Compostela, para añadir que «la protección a la infancia es una prioridad» para ellos, por lo que han puesto a disposición de todos aquellos «que hayan podido sufrir cualquier situación de maltrato o abuso» el correo contigo@maristascompostela.org. Para avanzar que atenderán cualquier denuncia «actual o del pasado, incluso de forma anónima» que reciban a través de este canal. En la página web de la Provincia Marista Compostela indican que recibir un correo informando sobre casos de acoso o abusos «permiten que se ponga en marcha el proceso de protección» y «atender denuncias, solicitar asesoramiento y obtener ayuda» ante estos hechos.

Incluso anónimas
La Provincia Maristas Compostela abre un correo electrónico para que las víctimas denuncien

Disculpas públicas
«Condenamos lo ocurrido y lamentamos profundamente no haberles protegido»

«La Protección a la Infancia es un compromiso institucional desde nuestra fundación y personal de todos los que formamos la comunidad marista en la actualidad. La existencia de víctimas es un recuerdo permanente de que les fallamos en el pasado», señalan en la respuesta ofrecida a este medio, en la que añaden: «Condenamos cualquier tipo de situación de maltrato o abuso y trabajamos día a día para que no vuelvan a producirse con políticas, protocolos, equipos y personas expertas en protección del menor para que nuestros colegios sean entornos seguros» para todos los niños.

«Las cosas han cambiado»

«Yo no tengo nada en contra de los Maristas de hoy. Sé que las cosas ya han cambiado mucho y que el colegio en el que yo estudié ya no es el que era», apunta Luis González, uno de los leoneses que sufrió abusos por parte del hermano Isidro cuando estudiaba en el Maristas San José de León, y en relación a que en las plantillas de estos centros ya no hay religiosos. Sin embargo, se ha animado a dar el paso y denunciar los hechos «para que otros que han sufrido abusos como yo también lo hagan». Además, añade que ha hablado con gente del colegio actual y cuando les contó su caso le dijeron que «comprendían» el paso que había dado, «que se hagan las denuncias y se haga justicia, aunque sé que para ellos estos hechos son muy tristes».

Desde Maristas Compostela añaden en su página web que «el maltrato a un niño implica una desprotección, que se produce cuando un menor se encuentra en una situación en la que no están siendo satisfechas sus necesidades más fundamentales y se están vulnerando sus derechos básicos» y que también puede «amenazar el adecuado desarrollo del menor». Así, especifican que se comprometen «a tomar todas las medidas necesarias para promover el bienestar de los menores, protegerlos de todo perjuicio, explotación y abuso y defender sus derechos», en el contexto actual, aunque a través del correo electrónico abierto tras haberse hecho públicos los casos de abusos a sus antiguos alumnos también pretenden atender las denuncias de casos del pasado.

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