lunes. 05.12.2022
NUEVOS HORIZONTES

Padre Isla vuelve a mirar al firmamento

Educación restaura con 18.000 euros el deteriorado observatorio del instituto, que desde hace medio siglo es todo un símbolo del centro
Observatorio del instituto Padre Isla. RAMIRO
Observatorio del instituto Padre Isla. RAMIRO

El observatorio que se levanta en el patio es todo un símbolo del instituto Padre Isla. Es una pieza clave de este centro que durante años se empleó para que los alumnos se acercaran al firmamento. Ha pasado ya medio siglo desde que la cúpula comenzara abrirse para que los estudiantes leoneses pudieran colar el telescopio y ahora el singular edificio está siendo sometido estos días a una reforma.

Desde la Dirección Provincial de Educación señalan que la construcción se encuentra «muy deteriorada por el paso del tiempo» y tiene «desperfectos en la estructura, en cerramientos y humedades generalizadas por la falta de estanqueidad de la cubierta». Con una partida próxima a los 18.000 euros se sustituirá el revestimiento de aplacado exterior de piedra, por otro similar, la restauración de la carpintería exterior, la reparación de la cubrición y los trabajos internos de revestimientos, carpintería, fontanería y también la electricidad.

El actual director del Padre Isla, José Vicente Gavilanes, es también el presidente de la Asociación Leonesa de Astronomía, que precisamente nació en el instituto. De hecho, parece que ha tomado el relevo al impulsor de la sociedad y quien logró que el instituto contase con el observatorio que ahora se está reformando: José María Pérez Gómez de Tejada, quien fue profesor de Matemáticas en el Padre Isla y logró que en el instituto se impartiese una asignatura optativa vinculada a la astronomía.

«Con la llegada del cometa Halley a España en 1986 hubo un boom de las asociaciones de astronomía y, precisamente, la primera reunión de la Asociación Leonesa de Astronomía se celebró en el observatorio del Padre Isla», señala Gavilanes, quien explica que durante años existió una estrecha ligazón entre el centro y la asociación, que tras pasar por la sede del Chf ahora tiene su sede en el Coto Escolar. 

Ahora el observatorio está vacío y pendiente de la reforma. Pero durante años fue la ventana leonesa para observar el firmamento. Allí hubo uno de los primeros ordenadores y el telescopio original, que se compró en Inglaterra, como explica el director del Padre Isla, aún se conserva en el centro y puede verse en uno de sus pasillo. A su lado, otro portátil que se empleaba para ver las estrellas y los astros desde el patio. «Tiene un espejo muy grande que ahora está inutilizado y que costaría más arreglarlo que comprar otro nuevo», indica Gavilanes, quien también precisa que el observatorio «estaba muy deteriorado».

La construcción cuenta con dos pisos. En la planta baja hay un aula circular y en la parte de arriba, con dos metros de altura, estaba la instalación para colocar el telescopio. «El movimiento de la cúpula era manual y para abrirla se hacía girar un raíl de tren, que había sido moldeado, costaba bastante moverlo, pero era un espacio que estaba bastante bien», recuerda Gavilanes.

Esta semana
Con la Asociación Leonesa de Astronomía los alumnos harán una observación nocturna

Ahora, los árboles que han ido creciendo en las aceras de la avenida de la Facultad, en la zona del patio del instituto, y la contaminación atmosférica y lumínica, impiden que el observatorio pueda emplearse para lo que fue construido: observar el firmamento. Pero el instituto Padre Isla sigue vinculado a la astronomía desde que aquel profesor de Matemáticas apasionado por el firmamento consiguiera que el centro contase con esa singular infraestructura.

Una de las opciones que se plantean es dar un giro a su función sin desviarla de sus orígenes. «Una buena posibilidad sería convertirlo en un pequeño planetario y que bajo los alumnos pudieran ver una representación del firmamento», señala José Vicente Gavilanes, quien señala que para ello será preciso rehacer la estructura de madera que hay bajo la cúpula para que pudieran entrar pequeños grupos de estudiantes.

La astronomía sigue formando parte del currículo académico. Aprovechando que al inicio de curso en la materia de ciencias sociales los alumnos estudian el sistema solar, los profesores han organizado una cita nocturna a la que podrán asistir con sus padres para observar el cielo con las voces expertas de su profesor y miembros de la Asociación Leonesa de Astronomía, que para el público en general también ofrece esta actividad, pero desde el Coto Escolar.

«La astronomía está ligada a la cursiosidad por los planetas, el sol, las tardes o las noches, pero también a las matemáticas, a la filosofía o a la geología», señala Gavilanes.

Padre Isla vuelve a mirar al firmamento