lunes 30/11/20

Un patrimonio minero que no merce convertirse en ruinas

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El cierre de la minería del carbón deja tras de sí un reguero de instalaciones cuyo futuro está en el aire bajo la amenaza del expolio y el abandono. De forma aislada, ya se están poniendo en marcha varias iniciativas para la conservación y explotación turística de alguno de estos recursos, como el Pozo Julia de Fabero, o el proyecto La mina en vivo, en Laciana. Ya existen incluso iniciativas privadas como la que emprenderá la cervecera 12.70 en la mina de Lumajo y que podría estar operativa este otoño.

Sin embargo, no hay un planteamiento para convertir el patrimonio minero leonés en un compendio único, con un plan de rehabilitación, mantenimiento y conservación que sea viable de cara a que se convierta en un bien que se pueda explotar de forma turística.

Dentro de estos planes de conservación también se deben incluir las restauraciones que, además de recomponer las montañas horadadas por la minería, también se perfilan como una fuente de empleo inmediata para los mineros excedentes del carbón.

Sí que ha sido un acierto impulsar el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, con sede en Sabero, como sede del Archivo Histórico Minero, aunque aún falta por conocer si habrá una segunda y una tercera fase del complejo histórico.

Un patrimonio minero que no merce convertirse en ruinas