Diario de León

La sanidad leonesa, abocada en otoño a una huelga indefinida por el conflicto nacional

Los médicos escalan en su protesta por la «cerrazón» del Ministerio a sus peticiones y disparan el temor a que las listas de espera se incrementen con la huelga

Los médicos ya pararon una semana de febrero a junio.

Los médicos ya pararon una semana de febrero a junio.dl

Pilar Infiesta
León

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La sanidad pública en León se encamina hacia un otoño crítico. La amenaza de una huelga indefinida por parte de los médicos cobra fuerza tras la aprobación en el Consejo de Ministros del controvertido proyecto de ley del Estatuto Marco, redactado por el Ministerio de Sanidad sin el consenso de los profesionales de la medicina.

La decisión del Gobierno central de trasladar el texto al Congreso de los Diputados sin atender a las reivindicaciones de los facultativos ha colmado la paciencia del colectivo, según reconocen, que se ve empujado al conflicto laboral de mayor envergadura visto en los últimos años.

Esta casi segura escalada en la protesta llega tras un 2026 marcado por la tensión constante. Durante el primer semestre, los paros intermitentes de una semana cada mes provocaron un severo impacto en la atención sanitaria de la provincia con miles de consultas externas canceladas, intervenciones quirúrgicas aplazadas y demoras en las pruebas diagnósticas, lo que generó una sobrecarga en la lista de espera hospitalaria y tensionó además la ya saturada Atención Primaria. Si aquellos paros temporales sembraron el desajuste en las agendas, una huelga de carácter indefinido amenaza con paralizar por completo el sistema sanitario leonés .El núcleo del conflicto no reside en los despachos autonómicos de la Junta de CyL, sino en el Ministerio de Sanidad que dirige Mónica García. Los facultativos rechazan la nueva redacción del Estatuto Marco, al considerar que diluye la especificidad de la profesión médica dentro del conjunto del personal sanitario.

La huelga se fundamenta en la exigencia de un estatuto específico propio que reconozca el nivel de responsabilidad de los médicos y su prolongada formación académica y especializada. Reclaman la reclasificación profesional (A1+), la regulación justa de la jornada laboral de 35 horas, la limitación de las guardias obligatorias de 24 horas y medidas contra la precariedad y la fuga de talento. Aunque la batalla normativa se libra a nivel estatal contra el Ministerio, las consecuencias directas las pagan los pacientes de las provincias. En León, la perspectiva de una huelga indefinida infunde temor a los usuarios y a los propios equipos médicos, atrapados en un conflicto nacional que vuelve a golpear la calidad asistencial del territorio.

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