San Andrés del Rabanedo se queda huérfano de secretario municipal de nuevo
El profesional tomó ya posesión en Cantabria tras dos años ejerciendo en el alfoz leonés.La presencia de la vicesecretaria aleja el fantasma de la parálisis administrativa

El secretario en su último pleno municipal en San Andrés.
El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo se vuelve a quedar huérfano de secretario municipal con la marcha del funcionario que calmó las aguas administrativas en septiembre de 2024 y que regresa a Cantabria tras su fugaz paso de dos años por este municipio del alfoz leonés al haber logrado plaza de habilitado nacional y tomar posesión en Santoña. Su nueva etapa profesional abre otro agujero en la gestión de la Corporación.
Aunque a diferencia de lo vivido en el verano de 2023, cuando la baja del entonces secretario paralizó el Ayuntamiento de forma literal durante mes y medio, ahora la presencia de la vicesecretaria al frente del área garantiza una cierta continuidad jurídica, la firma de decretos y el normal funcionamiento institucional sin riesgo de bloqueo técnico.
Hace tres años no se podían celebrar juntas de gobierno, plenos, firmar contratos, comprar suministros o lo que fue más grave, acceder a subvenciones al fallar la firma de este alto cargo en los trámites burocráticos.
La situación fue insólita en el conjunto de ayuntamientos del país y sobre la mesa del equipo de gobierno se acumularon 600 documentos sin poder darles salida, incluidos asuntos de calado como el pago de la nómina a los 300 trabajadores, la nueva fórmula de gestión de las basuras sin Gersul y la subvención de 600.000 euros para proseguir la ambiciosa rehabilitación de Pinilla.
La situación se salvó entonces con un funcionario de la casa al que durante un año se fue habilitando cada mes con carácter excepcional para resolver los temas esenciales.
La transición 'ordenada' ahora contrasta con la turbulenta trayectoria vivida en 2023 por el municipio, que acumuló más de 19 meses de altísima inestabilidad administrativa por la rotación constante y las vacantes también en otras plazas esenciales en la cúpula técnica.
Entre ellas, en dos de las plazas más complejas del departamento económico, que vivieron un auténtico calvario. La marcha de la anterior tesorera en mayo de 2023 sumió al Consistorio en un colapso fiscal que no comenzó a encauzarse hasta la llegada de un nuevo titular a principios de 2024. Ocurrió lo mismo en intervención, con el salto a León en octubre de ese año de su titular, que se parcheó también con dos funcionarios del Ayuntamiento hasta que se cubrió de forma interina con la bolsa de la Junta este año.
El relevo en la jefatura de Servicios y en el área de informática tampoco fueron sencillos y se dilataron en el tiempo hasta este 2026. Pero parece que la tranquilidad en San Andrés del Rabanedo dura poco, porque cuando parecía completarse el círculo de altos funcionarios, se cae otra pieza y vuelta a empezar.
Y ya se han superado episodios donde la falta de firmas provocó retrasos acumulados en la tramitación de certificaciones de obra, la pérdida de plazos en subvenciones y el atasco de facturas a proveedores, además de repercutir en el bolsillo de los más de 300 empleados del Ayuntamiento. Durante los momentos de mayor colapso en la cúpula técnica, el abono de los salarios sufrió incidencias y hasta seis demoras. Con la cobertura actual de la vicesecretaría, el Ayuntamiento de San Andrés afronta la marcha del secretario municipal a tierras cántabras con un colchón de mayor tranquilidad administrativa mientras se busca sustituto.