viernes 10.04.2020
Unión de fuerzas

Peligro extremo, rescate en blanco

El equipo del plan de evacuación de la Estación de Esquí de San Isidro y los agentes del Greim de la Guardia Civil coordinan su trabajo a fin de conseguir reducir al máximo sus tiempos de actuación
Los trabajadores de San Isidro y los miembros del Greim durante la práctica del rescate de evacuación del telesilla. JESÚS F. SALVADORES
Los trabajadores de San Isidro y los miembros del Greim durante la práctica del rescate de evacuación del telesilla. JESÚS F. SALVADORES

Un paro total en un telesilla no es algo habitual, pero ante una posible situación de estas características, la Estación de Esquí de San Isidro cuenta con un equipo de trabajadores perfectamente preparados y entrenados para activar en poco tiempo el plan de evacuación. Un programa a seguir en el que se coordinan con los agentes del Greim de la Guardia Civil, que habitualmente también les respaldan durante la temporada para vigilar que los usuarios cumplen con la normativa. Para estar a punto, los dos equipos se unieron ayer para coordinar sus fuerzas y mejorar su actuación ante «una avería que paralice totalmente el telesilla», como explicó el jefe de Explotación de San Isidro, José Ramón Alonso, quien añadió que aunque es una situación poco probable, «es necesario estar preparados». De hecho, aunque la jornada de ayer se realiza anualmente, los trabajadores de la estación aprovechan los días de mal tiempo para entrenarse en estos rescates en un simulador que tienen en los talleres, en la base de Cebolledo.

«La gente de la estación está muy preparada, ellos tienen un programa específico y nosotros nos adaptamos a él porque cuentan con un equipo muy concreto y protocolos muy seguros», apuntó el sargento del Greim Enrique Ferrero.

Protocolos

Lo más difícil es ascender a la pilona y colocarse el equipo para poder descender hasta las sillas

Lo más difícil es que tanto los trabajadores como los agentes trepen por las pilonas del telesilla —con las duras botas de esquiar— y colocarse los arneses y el material. Después, poco a poco se van deslizando por el cable hasta cada una de las sillas para, tras asegurar a cada uno de sus ocupantes, poder descenderles por una cuerda. La complejidad aumenta si es un día de ventisca o, sobre todo, si la persona a la que van a rescatar está muy nerviosa. «Se bloquean, te agarran y te impiden moverte, por eso lo más importante es tranquilizarles», apuntó Ferrero.

Para completar su formación, hoy también recibirán a los integrantes del Batallón V de la UME, con base en Conde de Gazola, en Ferral. Un centenar de militares, además de sumarse a la práctica de la evacuación de los telesillas, aprovecharán la cita para realizar sus maniobras y ejercicios de invierno en el marco de alta montaña.

Peligro extremo, rescate en blanco