miércoles 11.12.2019
SUCESOS

Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local tienen 10.000 robos sin esclarecer

De los más de 4.000 hurtos que se contabilizaron el último año, sólo se pudieron resolver alrededor de 800
El propietario de un establecimiento víctima de un robo recoge los desperfectos ocasionados por los ladrones. RAMIRO
El propietario de un establecimiento víctima de un robo recoge los desperfectos ocasionados por los ladrones. RAMIRO

Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local mantienen sin esclarecer alrededor de 10.000 delitos contra el patrimonio denunciados por los ciudadanos. Los agentes policiales resolvieron en el último año 5.469 de los 15.684 hechos delictivos que se conocieron en el territorio leonés. El grueso de los episodios no resueltos se concentra en los delitos contra el patrimonio, de acuerdo a los datos facilitados por el Ministerio del Interior. León sufrió 12.039 actos de estas características y los cuerpos policiales dieron con los autores de los hechos en 2.308 casos.

 

De los doce epígrafes en los que se reparte la actividad de los delincuentes a efectos estadísticos, solamente el referente a los delitos contra el patrimonio registra una tasa de resolución de casos llamativamente inferior a la del resto. Los delitos contra las personas se cuentan con más de un 90% de esclarecimiento (se conocieron 1.381 episodios y se aclararon 1.211), 907 de los 1.082 casos de ilegalidades contra la libertad de las personas también fueron resueltos de forma favorable. Entre los delitos contra la libertad sexual solamente quedaron pendientes de resolución 5 de los 65 episodios que se registraron en los últimos meses, en materia de seguridad colectiva se denunciaron 519 casos y llegaron a buen término 504 y casi la mitad de las falsedades conocidas (156) pudieron solventarse (76).

 

Para elaborar el listado se computan datos provenientes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, policías autonómicas y policías locales que proporcionan datos al Sistema Estadístico de Criminalidad del Gobierno. No se incluyen datos de los Mossos d’Esquadra de robos con fuerza o con violencia o intimidación en establecimientos, ni de robos con violencia o intimidación en vía pública, según aclaran fuentes del ministerio.

 

MÉTODOS CAMBIANTES

 

El delito se complejiza año a año. Los delincuentes se profesionalizan y tratan de neutralizar las técnicas de investigación de la policía. Dentro de las cárceles, traficantes de drogas y asaltantes transmiten conocimientos a sus conocidos sobre los métodos utilizados por los agentes.

 

El tope de los 17.000 delitos se rompió en 2013. La barrera de los 16.000 cayó en 2015 y la previsión es que para 2020 se baje de los 14.000 aunque el contexto económico en el que se mueve la provincia también es un punto de interés para modular los cambios en este sentido.

 

Delitos contra el patrimonio y hurtos son los campos en los que se experimenta una caída progresiva más acusada en los términos que han producido en los últimos años en León. La serie se inicia en el entorno de los 11.000 delitos del 2010 y se cierra en niveles parecidos después del repunte destacado de 2012, cuando llegaron a bordear los 13.000 delitos. En lo tocante a hurtos, de los 5.357 que se contabilizaban al inicio de esta década se ha pasado a poco más de 4.000.

Sustracciones, estafas, daños y robos con fuerza lideran las listas

Los hurtos se llevan la palma en el apartado de denuncias con 4.307 casos. La autoría solamente se concretó en 852 supuestos. Consiste en la sustracción de un bien ajeno sin emplear violencia, fuerza o intimidación. Por tanto, engloba todo tipo de acciones como, por ejemplo, quitarle la cartera a alguien en el autobús sin que se dé cuenta, llevarse comida del supermercado sin pagarla e, incluso, entrar en una casa y apropiarse de objetos en su interior, siempre y cuando no se haya forzado ninguna puerta o ventana.


La segunda fuente de denuncias son las estafas (2.681). Solamente 448 quedaron en manos de los jueces. Las fuerzas de orden público aprecian un incremento  importante en el uso de las nuevas tecnologías para la comisión de este tipo de delitos. También se engloban en este apartado los casos de utilización fraudulenta de tarjetas de crédito o libretas de banco.


El tercer apartado más numeroso es el de los daños. Hubo en este periodo 2.238 casos y se resolvieron 367 nada más. Se produce un delito de daños cuando un individuo produce un menoscabo o provoca la destrucción de un bien que es de propiedad ajena. La acción del sujeto activo tiene que ser dolosa o bien una imprudencia grave. Para la efectiva comisión de este delito es independiente si el daño se produce en una propiedad pública o privada


El cuarto apartado que más incidencias de estas características registró fue el de robos con fuerza en las cosas (asaltos a propiedades). Hubo 2.125 denuncias presentadas y tan solo en 340 casos se pudo dar con la identidad del autor de los hechos. Escalar, romper una pared, techo o suelo, o fractura de puerta o ventana, destrozo de armarios, arcas u otra clase de muebles u objetos cerrados o sellados, o forzamiento de sus cerraduras o descubrimiento de sus claves para sustraer su contenido, sea en el lugar del robo o fuera del mismo son motivos de que un robo sea considerado de este tipo delictivo. También el uso de llaves falsas, incluso aunque sean magnéticas o perforadas, los mandos o instrumentos de apertura a distancia y cualquier otro instrumento tecnológico de eficacia similar. También la inutilización de sistemas específicos de alarma o guarda.
De los 758 robos con fuerza en viviendas que se denunciaron, a los juzgados solamente llegaron 111. Más llamativa es la proporción en los establecimientos: Hubo 471 casos y se  pudo llegar a hacer luz en un total de 83 supuestos.

Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local tienen 10.000 robos sin esclarecer