lunes 26.08.2019
enseñanza

Reenganchados al nocturno

Medio millar de leoneses estudia Bachillerato por la noche; sólo tres centros de la provincia ofrecen estos horarios .
Alumnos del Instituto Juan del Enzina realizan las actividades  de los horarios nocturnos en el marco de los programas dedicados a esta opción.
Alumnos del Instituto Juan del Enzina realizan las actividades de los horarios nocturnos en el marco de los programas dedicados a esta opción.

Tres centros en la provincia de León ofertan la modalidad de nocturno para obtener el título del Bachillerato y en este curso poco más de medio millar de alumnos ha decidido reengancharse con este horario para poder completar su formación. Juan del Enzina y Padre Isla en la capital leonesa y el Gil y Carrasco en Ponferrada son los tres institutos que ofrecen clases por las tardes para mayores de 18 años y de 16, en casos excepcionales. La matrícula de este curso es similar a la de los últimos años, aunque lejos quedan aquellas cifras de la década de los 90, cuando sólo en el Juan del Enzina había diez cursos del extinto COU y sólo en este centro se alcanzaba el medio millar de alumnos. Fracasados del diurno o jóvenes que ya trabajan y quieren completar sus estudios llenan las aulas por las noches.

El centro con más matrícula continúa siendo el Juan del Enzina, donde actualmente estudian en el nocturno cerca de 300 estudiantes, seguido del ponferradino Gil y Carrasco con 169 y del Padre Isla, con 81. El sistema ha cambiado. Ahora, en la clases vespertinas se imparten cinco minutos más por cada asignatura que en el diurno, donde las clases son de 50, y cuando antes eran de tres cuartos de hora. Hace unos años tampoco había asignaturas «maría», como Educación Física y ahora los alumnos del nocturno sí tienen que cursar todas las materias, lo que ha provocado que su horario se extienda desde las 17.00 a las 22.30 horas, de formación continua sin incluir una pausa para el recreo.

Buenos resultados

«En las clases de noche no se pierde el tiempo», apunta uno de los jefes de estudio del nocturno en Juan del Enzina Javier Fernández. El perfil del estudiante de esta modalidad es el de un joven de entre 20 y 25 años, que lleva años sin estudiar o que está trabajando por la mañana y decide completar su formación hasta el Bachillerato. Aunque esta formación se extiende durante dos cursos, la media para obtener el título suele ser de entre cuatro y cinco años. «Muy pocos alumnos sacan el curso entero de la forma habitual», explica Fernández. Su compañero en la jefatura, Aníbal Vadillo, concreta que los estudiantes pueden ir sacando las diferentes asignaturas a su ritmo y que, una vez que las tienen aprobadas, «ya no las pierden».

Cada año obtienen el título entre 60 y 80 alumnos en el centro leonés y los resultados en selectividad son muy positivos. «El 60% de los que saca el Bachillerato se presentan a la prueba de acceso a la Universidad y el año pasado aprobaron el 80%», apunta Javier Fernández, quien valora el esfuerzo de estos jóvenes que han perdido el hábito de estudio y que van sacando el título asignatura por asignatura. «El Bachillerato no les faculta para una profesión y sólo sirve si tienen intención de ir a la Universidad o quitarse esta espina», indica el jefe de estudios, tras recordar que ahora mismo en el centro hay matriculado hasta un hombre de 65 años.

A Juan del Enzina llegan alumnos de toda la provincia, desde La Robla, Sahagún o Valencia de Don Juan, que llegan al centro en su coche para completar su formación. «Aunque su rendimiento académico y no es tan bueno como el de los alumnos del diurno, trabajar con ellos merece la pena porque en muchos casos no han tenido una historia fácil», comenta Javier Fernández. Por este motivo, aunque en el diurno se exige y se orienta más a los estudiantes, en el nocturno se busca que no se desenganchen y que vayan completando poco a poco los cursos hasta llegar al título.

«La crisis económica no ha influido en la matrícula del nocturno», explican los jefes de estudio del Juan del Enzina, tras añadir que el Bachillerato no capacita de igual manera al alumno que la Formación Profesional de cara a conseguir un empleo, con lo que ésta ha sido más demandada por los que deciden regresar al sistema educativo. Además, la formación del Bachillerato que ha implantado la Junta en el Legio VII a distancia también le ha robado algún alumno a esta modalidad y tampoco desde la Administración se ponen las cosas fáciles, salvo la posibilidad que ya imparten el Gil y Carrasco y el Padre Isla, donde está estructurado en tres cursos.

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