lunes 23/5/22
Economía y turismo

Los trenes turísticos de León dan el primer paso con la joya ferroviaria del franquismo

Los técnicos evalúan el electrotren cedido a una asociación privada para calibrar su reparación y puesta en uso
                      El electrotren en el interior de los talleres ferroviarios, días atrás; abajo, aparcado en su vía de vida retirada en León. DL
El electrotren en el interior de los talleres ferroviarios, días atrás; abajo, aparcado en su vía de vida retirada en León. DL

El primer movimiento del sueño que inspira a los trenes turísticos de León es un electrotren; un modelo aparcado entre el anonimato y el olvido del parque móvil que acordona los terrenos ferroviarios de la ciudad, que se sacó de servicio hace dos décadas, y que parece ajustarse a las pretensiones de los promotores de esta idea de revitalizar la economía y el turismo de León a través del ferrocarril vacacional y de recreo.

El electrotren entró en movimiento en fechas recientes; salió del vía asignada en la segunda vida de su retiro, circuló en el entorno de la naves de mantenimiento que la empresa pública ferroviaria mantiene en la capital leonesa y entró al taller; todo, bajo la supervisión de un técnico enviado espacialmente para la ocasión de esta nueva oportunidad que parece le van a conceder a la composición.

Catálogo de lujo

El electrotren supuso la última aportación del viejo régimen al servicio de viajeros

Ese electrotren forma parte del catálogo de los modelos vinculados a la Fundación de Ferrocarriles Españoles desde que hace dos décadas dejó de prestar servicio de transporte de viajeros en Renfe.

Fue durante años uno de los elementos decorativos de los viejos hangares que vieron pasar el tiempo del entorno de la antigua estación de León, hoy reconvertidos en un solar en el inventario de damnificados que dejó la integración del tren en la capital leonesa. En un procedimiento habitual con todos los elementos que acepta tutelar, como salvaguarda del amplio patrimonio ferroviario al que da cobijo, la Fundación de Ferrocarriles Españoles cedió la composición a una asociación ferroviaria local, sin ánimo de lucro, que tiene en su acta fundacional velar por la integridad y conservación de esos bienes.

El viejo electrotren tiene una perspectiva para convertirse en el primer eslabón de ese propósito de dinamizar la economía leonesa a partir de un tren turístico, contagiado por la fiebre de otros proyectos ferroviarios del mismo calado que se extienden en diversos territorios de España y Europa.

La segunda vida

Aparcado en el retiro de León, fue evaluado días atrás por un técnico de los talleres de Madrid

Tren y turismo para León fue una de las promesas que realizó José Luis Ábalos en la última visita a la capital leonesa en junio, una semanas antes de ser cesado como ministro de Transportes.

Cayó el ministro, pero el plan que trajo a León da señales de seguir en pie. Y en torno a ese propósito se relaciona en el entorno ferroviario leonés toda la secuencia de que envolvió en los últimos días el renacer del electrotren, el recorrido por el emplazamiento de los talleres, los análisis de los mecánicos, las primeras impresiones sobre el estado de la vieja composición. El proceso también se saludó con sorpresa en el sector ferroviario leonés, que no tenía conocimiento desde hace años del paradero de este tren, cedido por la Fundación a una asociación ferroviaria local. Aquel legado de la última aportación del franquismo al parque móvil del ferrocarril español tiene ahora todas las papeletas para cimentar la promesa del Gobierno para dotar a León de trenes turísticos. Entonces, en los años setenta, era un tren de lujo, con servicio de azafata, que cumplió en los primeros tramos de servicio con largos recorridos a través de la península; y culminó la amplia hoja de servicios en trayectos regionales; de León a Gijón, de León a Ponferrada. Hace unos días, lo arrancaron para diagnosticar su futuro.

Los trenes turísticos de León dan el primer paso con la joya ferroviaria del franquismo