jueves 26/5/22
                      El Polígono 10 es uno de los barrios con quejas. MARCIANO PÉREZ
El Polígono 10 es uno de los barrios con quejas. MARCIANO PÉREZ

Desde el año 2019, la federación de asociaciones de vecinos y los diferentes colectivos que la componen ya habían trasladado al equipo de gobierno sus quejas sobre «la deficiente calidad del alumbrado que presentaban las calles y plazas de nuestros barrios, como consecuencia de la renovación». Pero ahora, con los informes del jefe de sección de Gestión Energética, que revelan que la iluminación es un 38% inferior a los mínimos precisos y hay calles con un 50% menos de luminosidad de la reglamentaria, han decidido acudir al Procurador del Común.

El colectivo, que agrupa a los movimientos vecinales, reclaman al estamento que medie para «requerir al Ayuntamiento de León que cumpla con los parámetros legales establecidos sobre la luminosidad», mediante el aumento de la misma «hasta llegar a los valores reglamentarios, que claramente son mayores de los que se tienen actualmente».

Menos luz aún

Se quejan de que a partir de las 22.15 horas se rebaja y barrios enteros «quedan en semioscuridad»

El escrito incide en la «penosa situación que presentan distintas zonas y enclaves de la ciudad en el apartado relativo al alumbrado público», como han reiterado «ante el Ayuntamiento de León para la búsqueda de soluciones al respecto».

Durante las reuniones y visitas a los barrios por parte de los concejales, según relatan, «todas las asociaciones vecinales y la propia federación se han hecho eco de las quejas de sus convecinos mostrando su malestar ante el deficiente alumbrado que padecen desde 2019». Pero no ha habido arreglo, como constatan al eco de los informes técnicos, desvelados por este periódico, en los que se confirma que sus quejas tienen sustento en las mediciones realizadas con un luxómetro en diferentes calles.

Los vecinos recalcan que, «además de la reducción de la luminosidad de la ciudad, esta situación se ve agravada en muchas zonas a partir de las 22.15 horas», cuando se rebaja «un mayor porcentaje de la intensidad y se dejan «barrios enteros en semioscuridad». Como consecuencia ha habido «distintos episodios de inseguridad ciudadana entre los convecinos», relatan desde la federación de asociaciones de vecinos Rey Ordoño.

El colectivo insiste en que es «conocedor, también por la prensa, de la existencia de un informe emitido desde la sección de Gestión Energética del Ayuntamiento de León que aborda esta problemática». En el documento «se pone de manifiesto la improcedencia del pago por parte del Ayuntamiento de León a la UTE adjudicataria, formada por OHL-Ingesán y Fermasa», que cobra 2,05 millones de euros al año y cuyos beneficios aumentan mientras más ahorro energético haya.

Sobre esta cantidad, el técnico municipal propone que se haga una rebaja acorde al incumplimiento, sin que desde el equipo de gobierno se hayan tomado medidas, pese a que la iluminación está «por debajo de los mínimos marcados en la legislación actual». Como ejemplos «palpables» de vía públicas con «escasa intensidad lumínica», los vecinos citan las avenidas Mariano Andrés, Antibióticos, Quevedo, Doctor Fléming, las calles Moisés de León, San Juan Bosco o la misma plaza Santo Domingo, centro neurálgico de la ciudad».

La situación de «precariedad lumínica se presenta también en barrios completos, como, por ejemplo, Armunia, San Mamés, El Ejido, San Pedro, La Serna, El Crucero, La Vega, La Palomera, Polígono 10, zona del Campo de Golf, etcétera», enumeran en el escrito presentado ante el Procurador del Común. Como respuesta, la federación vecinal aguarda no sólo la mediación, sino también que interceda para que el equipo de gobierno le remita «los distintos informes que realizados desde 2019, año de puesta en marcha del actual alumbrado, por parte de los servicios correspondientes en donde se muestre el seguimiento realizado por estos, sobre el cumplimiento o no del contrato».

Los vecinos reclaman al Común que medie en el escándalo del alumbrado