miércoles 13.11.2019

Los bomberos forestales piden entrar en el plan de extinción de los pueblos

El colectivo propone ampliar el operativo a las poblaciones durante todo el año.

Los trabajadores de extinción de incendios forestales de la provincia de León quieren participar en el plan contra incendios en los núcleos rurales que ha desarrollado la Diputación y en el que colaborará la Consejería de Fomento y Medio Ambiente. El colectivo depende de la Asociación de Trabajadores Forestales de Castilla y León, constituida esta primavera, a la espera de que se registre la entidad provincial.

Los bomberos forestales señalan que sólo trabajan «entre cuatro y nueve meses al año, dependiendo de la plaza» asignada y, durante el resto del año, los camiones autobomba que utilizan en la época de mayor riesgo de incendios forestales se guardan hasta la campaña siguiente y quienes los atienden «se van al paro», en un sistema de trabajo que entienden como «un desaprovechamiento de medios tanto materiales como humanos».

En total, existen 16 autobombas y 18 puestos de vigilancia en la provincia, «con sus respectivas dotaciones de personal, unas 100 personas, «que han recibido una formación como bomberos y en muchos casos cuentan con una dilatada experiencia apagando fuegos». Las dotaciones se distribuyen «en lugares estratégicos» de la provincia.

El colectivo propone «que este operativo se incluya en los parques comarcales de bomberos» durante todo el año. De esta manera, se podrían cubrir los siniestros en el medio rural con independencia de que se trate de incendios forestales o urbanos «o de cualquier otra circunstancia».

Los bomberos forestales reconocen que precisarían una formación complementaria a la que poseen para actuar en los fuegos que se produzcan en poblaciones. Los trabajadores consideran que la cobertura que pueden ofrecer «supone un desembolso mínimo» para la Diputación y la Junta de Castilla y León frente a lo que conlleva «un operativo completamente nuevo para el mismo fin». También solicitan el apoyo de los implicados —ayuntamientos, mancomunidades y sindicatos— para que la propuesta salga adelante.

Los bomberos forestales complementaban su actividad laboral con el desarrollo de otras actividades durante el resto del año siempre que les era posible. Sin embargo, la crisis económica complica ahora el acceso a otros empleos.

Los bomberos forestales han protagonizado diferentes actos de protesta —con especial repercusión de la Marcha de Fuego, que se celebró en Madrid a principio del mes de marzo y que congregó a unas 1.000 personas—, en los que exigían una mejora de sus condiciones laborales y una homologación profesional para el conjunto del Estado.

Los bomberos forestales piden entrar en el plan de extinción de los pueblos