sábado 28/5/22
Campo

La Junta votará contra el Plan Hidrológico del Duero por no amparar a la agricultura

Carnero denuncia que no se contemplan las regulaciones del agua «demandadas y necesarias» ni los nuevos regadíos
                      Embalse de Riaño, el que más capacidad tiene de los construidos por el Estado en la cuenca del Duero. MARCIANO PÉREZ
Embalse de Riaño, el que más capacidad tiene de los construidos por el Estado en la cuenca del Duero. MARCIANO PÉREZ

La Junta de Castilla y León votará en contra del Plan Hidrológico de la Cuenca del Duero, según anunció ayer el consejero de Agricultura y Ganadería, Jesús Julio Carnero, tras la reunión del Consejo Consultivo de Política Agrícola Común presidido por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, en el que participaron también los consejeros y consejeras de Agricultura del resto de las Comunidades Autónomas.

«No hemos encontrado respuestas a nuestras alegaciones», denunció el consejero en un comunicado en que añade que «no se está dando la importancia que tiene en nuestra Comunidad Autónoma el regadío en la agricultura». «Lamentamos que no se contemplen las regulaciones del agua demandadas y necesarias, ni los nuevos regadíos planteados. El voto de la Junta de Castilla y León al proyecto de Plan Hidrológico de la Cuenca del Duero será, por tanto, negativo», dejó claro el consejero.

En consenso

Las alegaciones de la consejería se presentaron en consenso con regantes y organizaciones agrarias

En líneas generales en las alegaciones, que la Junta presentó en consenso con las organizaciones agrarias y las comunidades de regantes de toda la cuenca, se arguye que el PHD se ha diseñado «dando prioridad al cumplimiento de objetivos de cambio climático pero no dando el adecuado peso a cumplir los objetivos que desde la propia Unión Europea se marcan para afrontar el reto demográfico». Añade que «no entendemos el ‘criterio conservador’ del Plan a incluir inversiones relacionadas con el regadío ya que son sobradamente amortizadas económica y socialmente, y aportan notable valor añadido al medio rural y potencian su vertebración del mismo, afrontando con ventaja las políticas frente al despoblamiento».

Por ello, reclama una mayor regulación de una cuenca «con un volumen de recursos hídricos disponibles significativamente superior a las demandas» y en la que «deben potenciarse las infraestructuras que faciliten el acceso al agua a aquellas zonas con escasez desde otras con excedentes dentro la propia cuenca del Duero y además ser más ambiciosos con planes hidrológicos que acaben con la polémica y contemplen incluso la posibilidad de suministro entre cuencas a nivel nacional».

Reto demográfico

La Junta cree que CHD da prioridad a los objetivos del cambio climático frente al reto demográfico

Sin embargo, CHD solo contempla la ejecución de las balsas del Órbigo, en León, y de los embalses de las Cuezas 1 y 2, en Palencia. Precisamente en el caso de la regulación del Órbigo, arguye en respuesta a Ecologistas en Acción que «el incremento de la regulación de la cuenca del río Órbigo se plantea como una necesidad». Añade que los proyectos han sido aceptados por los integrantes de las Comunidades de Regantes beneficiarias de las nuevas infraestructuras, y han sido comentados y consensuados con los alcaldes de los municipios afectados para contemplar aspectos fundamentales en la toma de decisión sobre este proyecto».

Por otro lado, desecha la ejecución de otras infraestructuras propuestas por la Junta y por el resto de los colectivos firmantes, como la presa de Lastras de Cuéllar y Ciguiñuela en el Cega-Eresma-Adaja.

La respuesta añade que el Organismo de cuenca «realiza estudios de viabilidad de infraestructuras como parte ordinaria de sus competencias y siempre sujeto a las prioridades que se establecen por parte de la Dirección General del Agua y las disponibilidades presupuestarias» y que también se incluye una medida para realizar estudios de viabilidad de aumento de la capacidad en las infraestructuras de la cuenca.

CHD repite en reiteradas ocasiones a lo largo del documento de respuesta que «en el contexto de la transición ecológica establecido, son de difícil encaje las actuaciones de incrementos de regulación que suponen grandes infraestructuras hidráulicas» y en este contexto deniega, por ejemplo, la regulación del río Duerna, en León. A este respecto, añade que «además ya se indicó que los estudios previos señalaron la inviabilidad por razones de tipo hidrológico, ambiental, económico y social, por lo que no se incluirá esa nueva regulación».

La Junta votará contra el Plan Hidrológico del Duero por no amparar a la agricultura