viernes. 07.10.2022
Reciente protesta de los trabajadores de la central de Cubillos del Sil por sus empleos. L. DE LA MATA

El matrimonio formado por el leonés Diego Blanco, natural de Villacelama, y la burgalesa Patricia Escudero se encuentra en cuarentena en el multicultural distrito de Neukölln, en Berlín, tras detectarse un brote de coronavirus con al menos 57 positivos.

El Ayuntamiento de la capital ha puesto en cuarentena a 369 familias de un complejo de apartamentos en los que está prohibido entrar o salir.

Diego y Patricia, de 28 y 26 años, respectivamente, han llevado bien el semiconfinamiento germano que, incluso, ha permitido la celebración de manifestaciones y no ha frenado la convocatoria de fiestas.

Pero el pasado sábado todo dio un giro inesperado. «Estaba en la calle con unos amigos tomando algo después de jugar al fútbol cuando me llamó Patricia», explica Diego que, de camino a casa, aprovechó para ir al supermercado.

«Cuando parecía que todo había vuelto a la normalidad, con los parques y bares llenos, el coronavirus nos ha dado un baño de realidad», asegura no sin lamentar la «falta de información» y «cierta marginación» por parte de las autoridades.

Y es que, según precisa, la comunidad en la que viven desde hace dos años, en el sureste berlinés, es mayoritariamente romaní y está siendo atendida por una ONG que le ha llevado alimentos.

Hasta el próximo viernes 26 de junio no podrán salir a la calle para evitar la propagación del SARS-CoV-2 y se tendrán que conformar con las vistas hacia un patio interior en el que emerge un imponente árbol. «Vemos sus ramas y un trozo de cielo», explica.

Ella, que es enfermera en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Vivantes, estudia Psicología por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), mientras que él, maestro en una guardería y en Erte, ha aprovechado para matricularse en el Máster de Profesorado.

Un leonés, de Villacelama, y una burgalesa, en cuarentena en Berlín
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