martes 15.10.2019
Ruta Jacobea

Los peregrinos desbordan los albergues del Camino del Salvador

El medio centenar de plazas en los pueblos no absorbe la demanda de los caminantes
Un nutrido grupo de peregrinos descansa en el alto de los Romeros. J. A CUÑARRO
Un nutrido grupo de peregrinos descansa en el alto de los Romeros. J. A CUÑARRO

Allí donde hay un peregrino existe una ruta jacobea. Bajo este axioma se ha tejido durante años una red de senderos a la tumba del apóstol, con mayor o menor relación con el Camino Francés, el Itinerario Cultural Europeo, que se ha ganado el sobre nombre de la calle Mayor de Europa: del Norte, Mozárabe, Sanabrés, Inglés, Vasco de Interior, de Madrid... Las opciones superan la docena. Pero no siempre que un romero inicia la marcha dispone de toda la infraestructura de los itinerarios más asentados y esto es lo que ha ocurrido en el Camino del Salvador, que une León con Oviedo.

Durante este verano la capacidad de los albergues ha sido insuficiente: «ni con colchonetas» se logró dar servicio a todos los que demandaban camino, explicó José Antonio Cuñarro, asesor de la Asociación Camino de Santiago del Salvador, formada por los ayuntamientos de León, Sariegos, Cuadros, La Robla, La Pola de Gordón y Villamanín. Los datos de Cuñarro apuntan a un importante crecimiento del número de usuarios: frente a los 85 peregrinos registrados en los albergues de La Robla, Poladura de la Tercia, Pajares y Lena en 2010, primero en el que el sendero estaba completamente señalizado, a estas alturas de año se superan los 2.000.

«Estamos a tope. Hasta el punto de que este año nos hemos pasado días de problemas serios para dar cobijo a los peregrinos», explica el asesor. Con albergues de alrededor de una docena de plazas —La Robla ofrece dieciséis, Poladura, catorce y La Pola, doce, por poner algunos ejemplos— tampoco existe una oferta de plazas hoteleras que alivie la situación. En el mejor de los casos, La Robla dispone de una pensión y los establecimientos de turismo rural «ya tenían al menos parte de sus plazas reservadas», en plena temporada alta. Así, este verano «alguno ha tenido que regresar a La Robla al llegar a Poladura» ante la imposibilidad de conseguir cobijo, aunque se han buscado soluciones como distribuir a los peregrinos en las localidades donde sobraba alguna plaza y, en buena medida, se ha paliado la situación alojando romeros en el albergue juvenil de Villamanín.

Alojamientos

Al margen de León capital —con una oferta abundante— los albergues del trayecto en su tramo leonés disponen de 48 plazas —cuatro en Cabanillas, 16 en La Robla, 14 en Buiza de Gordón y otras 14 en Poladura—, mientras que en Asturias suma 68 sin contar Oviedo —Bendueños dispone de ocho, Pola de Lena es el más grande de la ruta, con 30, y Mieres oferta 16—. En cuanto a otros alojamientos, La Robla dispone de un hostal y una pensión, en La Pola de Gordón existe un hotel y dos pensiones y en Buiza y Poladura se ubican dos hoteles rurales. En la parte asturiana existen diez establecimientos, entre pensiones, centros de turismo rural y hoteles.

Cuñarro advierte que el cruce de la ruta del Salvador con el Camino Olvidado —completamente señalizado este año— agrava el problema de alojamiento, teniendo en cuenta el mayor del que ya dispone esta segunda ruta y que seguirá creciendo, visto lo que ha ocurrido con la senda que cruza la Cordillera Cantábrica una vez que finalizó la instalación de las señales.

Hacen falta plazas. Bien creando nuevos albergues o ampliando los que existen y esta tarea andan los ayuntamientos y la iniciativa privada. «El Ayuntamiento de La Pola de Gordón proyecta abrir un albergue, mientras la iniciativa privada ha comenzado los trámites administrativos para la apertura de otro en Poladura y está a punto de abrirse uno en el tramo asturiano, en la localidad de Llanos de Somerón».

Los peregrinos desbordan los albergues del Camino del Salvador