miércoles 25/11/20

La población se consolida con 270 ejemplares

Un ejemplar de oso observa lo que hay a su alrededor. DL
Un ejemplar de oso observa lo que hay a su alrededor. DL

El oso pardo cantábrico, especie emblemática y representativa de la naturaleza de las montañas cantábricas, está protegido por la legislación española desde el año 1973, incluido como especie en peligro de extinción en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. También está protegido por la legislación europea, que lo incluye en la Directiva Hábitats como una especie prioritaria cuya conservación supone una especial responsabilidad.

La especie ocupa dos zonas bien diferenciadas y con poca conectividad entre ellas: la zona occidental, que engloba la zona noroccidental de la provincia de León y que está unida a la población osera asturiana, la de mayor tamaño, y a la gallega, en expansión; y la zona oriental que engloba el extremo nororiental de la provincia de León y el norte de la provincia de Palencia, conectada con las zonas oseras de Cantabria.

De acuerdo con la última información disponible, las cuatro comunidades de la Cordillera Cantábrica, Asturias, Galicia, Cantabria y Castilla y León, contabilizaron el año 2018 un total de 38 osas (31 en la subpoblación occidental y 7 en la oriental) con 64 crías (52 en occidente y 12 en oriente) una vez finalizado el censo que los gobiernos de estas autonomías elaboran anualmente.

De las cifras globales, 22 osas y 38 crías se ubican en la zona occidental de Asturias y 9 osas y 14 crías en la de Castilla y León. En la zona oriental están censadas 7 osas y 12 crías. De estas últimas, 4 osas con esbardos se han observado en Palencia, dos en León y otra en Cantabria. La productividad de oseznos por hembra, en 2018, es muy similar en la subpoblación occidental (1,67 crías) y en la oriental (1,71 crías), siendo la media para la cordillera en su totalidad de 1,68 crías por hembra.

En el periodo comprendido entre 2000 y 2018, se confirma la consolidación de la población de hembras y esbardos, con un ligero incremento de la subpoblación occidental y un escenario demográfico mucho más incipiente, pero estable, en la oriental.

Con los datos globales de 2018 y la media de los últimos 6 años, se estima que la población de oso pardo en la cordillera se sitúa en una horquilla de 230 a 270 animales. De ellos, entre 190 y 230 corresponderían a la subpoblación occidental y, al menos 40, a la oriental.

La población se consolida con 270 ejemplares