jueves 24/6/21
ESPECIES PROTEGIDAS

La población de rebecos ya está «normalizada» en Mampodre

La junta consultiva de la reserva fija 178 permisos de caza y 78 cacerías colectivas.
Vista aérea de la Reserva Regional de Caza de Mampodre.

La Reserva Regional de Mampodre recupera las poblaciones de rebeco después de los rebrotes de sarna que sufrió la especie durante la pasada temporada, unos casos que el director de la reserva, Juan Carlos Peral, calificó ayer de «puntuales». Por ello, la junta consultiva de la reserva , reunida ayer con la presencia del delegado territorial de la Junta, Guillermo García, decidió incrementar el número de permisos de caza para esta especie, que ya está recuperando la normalidad.

En la reunión se fijaron los planes de caza para la nueva temporada 2015-2016, en la que se concederán 186 permisos de caza y la realización de 78 cacerías colectivas. En este último caso, 39 serán de caza menor y 38 corresponderán a batidas de jabalí, según informó ayer la Delegación Territorial de la Junta en una nota de prensa. En la Reserva de Mampodre están integrados los cazaderos de las localidades de Isoba, Cofiñal, Solle, Redipollos, Lillo, Maraña y Valdelugueros, localidades para las que la caza «genera riqueza, puestos de trabajo e importantes posibilidades de desarrollo turístico», según señaló ayer García. El delegado insistió en la necesidad de trabajar «al máximo, cada uno desde su ámbito de responsabilidad por mantener este importante recurso de la caza».

El próximo martes día 27 se celebrará la reunión de la junta consultiva de la Reserva de Caza de Riaño, la tercera con la que cuenta la provincia de León junto con Ancares, que también celebró ayer su junta consultiva.

En los últimos años, los ingresos de la caza han bajado principalmente por el brote de la sarna y por la presión ganadera. Estas dos circunstancias han afectado muy especialmente a la cabra en Anciles.

Con el nuevo sistema de gestión de las reservas diseñado por la Junta, que entró en vigor el año pasado, serán los propietarios de los terrenos, es decir, ayuntamientos y juntas vecinales, los que fijen el precio mínimo de los permisos a cobrar a los cazadores vecinos. Las cuotas de entrada desaparece y se anulan los precios de las cacerías, por lo que se establece

un precio índice sobre el cual los cazadores deberán pagar el 15% destinado al fondo de gestión de la reserva. Los precios son cerrados, lo que supone que desaparece la cuota complementaria y se incluye la posibilidad de cazar el lobo que hasta ahora no se incluía.

La población de rebecos ya está «normalizada» en Mampodre
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