martes. 05.07.2022
Patrimonio

Surgen voces para salvar la torre de Urdiales mientras los técnicos la declaran en ruina

Aparecen carteles por el pueblo y una vecina solicita a la Junta que elabore su propio informe sobre el estado del edificio
Fotografía del boquete abierto en la torre tomada con dron. INVICSA
Fotografía del boquete abierto en la torre tomada con dron. INVICSA

La polémica no se ha hecho esperar. Hoy se cumplen quince días desde que parte de la torre de la iglesia de Urdiales del Páramo se desmoronase y ya han surgido las primeras voces que piden que no se tire, mientras que los informes técnicos la declaran en ruina. En los últimos días han aparecido carteles colocados por el pueblo pidiendo ‘salvar la torre’ y una vecina solicitó el viernes a la Junta de Castilla y León que realice su propio informe sobre el estado del edificio.

Eran sobre las cuatro y media de la tarde del pasado 24 de enero cuando los vecinos más cercanos oyeron un gran estruendo y al salir a la calle se dieron cuenta de que se había derrumbado parte de la torre de su iglesia. Inmediatamente se personó en el lugar la Guardia Civil, que acordó la zona. También técnicos de la Diócesis de León y un equipo de bomberos. Ya, ‘in situ’, observaron que el edificio había quedado seriamente dañado y corría serio riesgo de venirse toda la torre abajo. Por ello se desalojaron las viviendas más próximas y el primer informe concluyó que había que desmontarla toda para evitar daños personales y materiales a los inmuebles particulares más cercanos dada su proximidad.

La torre es una construcción de tapial (tierra) revestida de ladrillo y revoco de cemento, sobre la que se asienta el campanario.

En los días siguientes tanto los técnicos de la Diócesis de León como los del Ayuntamiento actuaron con toda la diligencia posible y elaboraron sus propios informes, que son coincidentes y, básicamente, dicen que la torre está en riesgo inminente, ha colapsado y procede su demolición urgente, declarándola en ruina.

Una operación arriesgada

Pero no todo es tan sencillo. Hay que hacerlo con sumo cuidado y con una maquinaria pesada muy especializada que no se encuentra en la provincia de León. Más que tirarla, habrá que desmontarla casi manualmente para evitar que se venga abajo en el proceso y provoque daños personales y materiales.

Tras el anuncio de que había que tirar el resto de la torre, la semana pasada aparecieron por el pueblo carteles anónimos que decían: «Salvemos nuestra torre, que nadie nos la tire. Esto tiene solución». Y el pasado viernes, 4 de febrero, una vecina de la localidad, Adelina Martínez González, registró en la Junta de Castilla y León una solicitud pidiendo que los técnicos de la Junta elaborasen su propio informe. «He pedido a la Junta que fueran sus técnicos a verla antes de que el Obispado y el Ayuntamiento la tiren», señala. «Pido que vayan a ver cómo está la torre y miren a ver si no tiene otro remedio y hay que tirarla o, de lo contrario, se puede mantener. Yo no valoro. Pido que haya una versión más a las del Ayuntamiento y el Obispado». Y añade que «yo no he puesto carteles, no digo que no se tire. Lo único que digo es que los técnicos de la Junta de Castilla y León valoren a ver si es verdad que esto se tiene que tirar. Y que la alcaldesa nos lo explique porque no nos informa. Va a los corrillos y nos dice que dicen los técnicos que hay que tirarla. Pero enséñenos los informes». Martínez concluye que «yo lo que quiero es salvar la torre. Alguna solución habrá en estos tiempos que corren. Que hablen con técnicos que han salvado este tipo de torres, como la de Luengos, por ejemplo, que era una torre que, para mí, estaba mucho peor y la salvaron y está preciosa. Y en ésta desde el primer día dijeron que había que tirarla. Bueno... habrá que mirar, que lleva más de diez días desde el desconchón y ahí está».

Los hechos
Parte del inmueble se vino abajo el 24 de enero, lo que obligó a desalojar las viviendas cercanas

Por su parte, el ecónomo de la Diócesis de León, Vicente Gutiérrez, aseguró que están trabajando codo con codo con el Ayuntamiento para buscar la mejor solución. Gutiérrez confirmó que tanto el Ayuntamiento como el Obispado ya tienen los informes técnicos que «creo que son coincidentes» y afirmó que la alcaldesa, Gregoria Manjón, «ha trasladado el expediente a la Junta de Castilla y León y a la Diputación». Añadió que «lo que pasa es que para quitar la peligrosidad se necesita una maquinaria pesada que no está en León, porque son máquinas pesadas de gran tonelaje que tienen que venir».

Vista aérea de la iglesia de Urdiales y de su entorno. INVICSA
Vista aérea de la iglesia de Urdiales y de su entorno. INVICSA

El ecónomo de la Diósesis de León subraya que «nosotros estamos dispuestos a hacer todo lo posible, desde el minuto uno estamos ahí, con las familias, con el seguro, con todo. Nos hemos volcado en el tema».

Carteles anónimos en el pueblo. DL
Carteles anónimos en el pueblo. DL

Gutiérrez remite a la alcaldesa, con la que este periódico ha tratado de ponerse en contacto en numerosas ocasiones en los últimos días sin conseguirlo. «Lo que ella diga yo lo suscribo porque estamos a su disposición para hacer lo mejor posible y sin ningún riesgo. Si se puede salvar, encantados de la vida. Pero lo que no podemos hacer es correr ningún tipo de riesgo y que muera alguien. O que le caiga a alguien. Ha estado todo el mundo viéndola. Nosotros estamos haciendo todo lo material y humanamente posible para dar la mejor solución. Se lo hemos comunicado a la Junta y a la Diputación», concluye el ecónomo.


Imagen que presentaba este viernes la torre y su entorno. RAMIRO
Imagen que presentaba este viernes la torre y su entorno. RAMIRO

Surgen voces para salvar la torre de Urdiales mientras los técnicos la declaran en ruina
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