lunes 1/3/21
La nueva educación

La escuela se transforma

Cada vez son más las voces que piden un cambio en el sistema educativo, Una transformación que llega a León de la mano del colegio Internacional Peñacorada a través del método Montessori
El trasvase de líquidos ayuda a adquirir destreza, coordinación y motricidad fina.
El trasvase de líquidos ayuda a adquirir destreza, coordinación y motricidad fina.

Otra educación es posible. Parece algo difícil de conseguir, pero se ha convertido en un mantra cada vez más escuchado. La comunidad de las pedagogías alternativas va creciendo a buen ritmo en los últimos años. Y es que cada vez son más las voces que piden un cambio en la educación, dejar atrás un modelo que se considera obsoleto y poco adaptado a la vida real, basado en memorizar conceptos y en tratar al alumnado como un conjunto en lugar de como personas individuales, cada una con sus necesidades y sus ritmos.

En España, más de 600 centros se han apuntado a las pedagogías alternativas de distinta índole, pero con un aspecto en común: respetar el ritmo de los niños. Se les educa para la vida (y no sólo para el trabajo), en ellas los errores forman parte del aprendizaje y la creatividad no se estimula de forma temprana ni tampoco se coarta. Se experimenta en lugar de memorizar y la naturaleza forma parte indispensable del aprendizaje.

Montessori, Waldorf, escuelas libres, Reggio Emilia, Pikler, escuelas activas... modelos educativos diferentes a lo habitual que son también cuestionados, pues en la actualidad muchos de ellos pertenecen al ámbito de los centros privados. Sin embargo, no pocos expertos ponen en duda que esta otra forma de educar no sea apta para todos los bolsillos, pues muchos de los criterios que las rigen pueden ser adoptados por las escuela de todo tipo sin suponer un gasto económico importante. De hecho, ya hay colegios públicos que han sucumbido a sus encantos, si bien son una minoría..

León también se ha apuntado a esta tendencia y un pequeño universo Montessori ha surgido en la ciudad para niños de entre 0 y 6 años. El colegio internacional Peñacorada ha puesto en marcha esta filosofía en su centro, una apuesta que le convierte en el primer y único centro de Castilla y León en implantar esta metodología que descubrió la doctora italiana María Montessori hace más de cien años. La primera mujer médico italiana, ingeniero, pedagoga, mentora de Piaget, nominada al premio Nobel en tres ocasiones y a pesar de todo ello, minusvalorada en su condición de mujer por la época en que le toco vivir.

¿Una moda pasajera? «Su éxito es una cuestión de hechos, lleva funcionando 110 años y ahora, además, lo avala la neurociencia», explica Nacho Mata, fundador junto a su mujer, Cristina López Ruiz de la Hermosa, del primer centro infantil Montesori en León hace ya diez años, cerca de la plaza de toros. El año pasado, ambos se embarcaron, de la mano de Peñacorada, en su segundo centro, ubicado en las instalaciones del colegio para sembrar la semilla Montessori en los más pequeños (de 0 a 3 años) y este año han dado el salto a la segunda etapa de Infantil. Una apuesta del colegio que lo sitúa entre los pioneros de toda España en cuanto a pedagogías alternativas. Ante el supuesto elitismo que rodea a estos centros, ellos invitan a los padres a consultar sus precios. «Quizás les sorprenda comprobar que no es tan caro como se piensa», alegan. Curiosamente, la primera casa de niños del mundo —es así como prefieren ser llamados—, la que fundó María Montessori en el barrio romano de San Lorenzo, estaba destinada a niños de familias con pocos recursos.

En Montessori, se enseña a los niños a trabajar concentrados, con orden, en silencio y con respeto. «Son aspectos que no se olvidan», asegura Nacho Mata. Pero María Montessori dejó un legado mucho más amplio que abarca numerosos conceptos que han revolucionado desde entonces buena parte de la enseñanza y el trato con los pequeños. Ella dedicó buena parte de su vida a trabajar con niños. Basó sus ideas en el respeto, capacidad y desarrollo individual del niño y lo colocó en el centro. Es el niño el que toma las riendas de su desarrollo bajo la supervisión, eso sí, del adulto. Su labor educativa se ha desarrollado en muchos rincones del planeta y su filosofía ha llegado a instaurarse en universidades, si bien en España todavía no se ha llegado a tanto. Se caracteriza por desarrollar en el niño la independencia, la libertad con límites, respetar la psicología natural y el desarrollo físico y social del niño. Todos estos aspectos transformadores de esta filosofía llevaron a Cristina López Ruiz de la Hermosa a acercarse a Montessori. Fue así como viajó a Oxford y trabajó en un centro donde conoció de cerca esta filosofía de la que se enamoró. Decidió divulgarla convencida de que era la forma más eficiente de educar niños y, ya formada como guía Montessori, comenzó su aventura junto a su marido. Esos fueron los inicios de esta metodología en León que ahora toma continuidad gracias a la apuesta del colegio Peñacorada. Ambos coinciden en señalar que los comienzos fueron duros. «Había que convencer a todo el mundo de que no era necesario tener a los niños haciendo fichas, que toda ayuda innecesaria retrasa el desarrollo y la autonomía del niño». Y no fue fácil, pero poco a poco van labrando un camino alternativo que consigue sumar adepto. Pura innovación en algo muy antiguo.

La escuela se transforma
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