lunes. 30.01.2023
CANTO RODADO

Manda narices

el palacio de los guzmanes, el consistorio y caja españa-duero se declararon inocentes por lo del mal olor. culparon a la sobarriba

León ha perdido hasta el olfato. Y el sentido común. Se culpa del olor a podrido que desprende la vida política a los efluvios del estiércol fertilizante preparado en una finca de Valdefresno. Y se monta un número de tres pares de narices —¡qué menos para husmear en la mierda!— con la policía a punto de crear una brigada antihedores (o antihéroes) y la Universidad de León preparando el diseño de un parahedores, siguiendo el modelo de aquel mítico sistema antigranizo de los años noventa ideado por el catedrático de Física Aplicada José Luis Sánchez.

Total que la culpa no fue del Palacio de los Guzmanes, ni de la Casa Consistorial, ni de Caja España Duero. Todos y todas se declararon inocentes. La mierda no les salpica. Y culpan a la Sobarriba y a Villabalter. Y a la pertinaz sequía. A jorobarse. Ahora sólo falta que la Junta invente el abono sin olores.

A este paso, en León pronto se dejará de saber que los huevos los ponen las gallinas y las vacas se ordeñan. Los pueblos son para el verano, para la fiesta y para vestir al santo. Lo demás, una ingente cultura de la supervivencia y la ecología, se olvidó en menos de un siglo. Por cierto, el ajo de enero llena el mortero. A espabilar los huertos.

El episodio del muladar ha colocado a León en el mapa de España de nuevo, ahora que ya no sale ni a la hora del tiempo porque hace más calor que en Ponferrada. Y en el Gobierno, es sabido, por más que Alfredo Prada calle, lo ha perdido todo.

Mariano el ausente

Mariano Rajoy, el leonés, está ausente para todo el país mientras le crece la nariz y Soraya Sáenz de Santamaría, la brillante abogada del Estado que dejó tan buenos recuerdos de su carrera en la cuna de Zapatero, bastante tiene con lidiar con la prensa y poner orden en el gallinero gubernamental, en el que habla más de economía el ministro del Interior que el presidente.

En el PSOE el estiércol se confundió con el olor a alcanfor que desprende sus disputas internas. El rifi rafe de las afiliaciones es un burdo dèjá vu de la etapa en que Zapatero se hizo con todo el poder en el PSOE y fulminó a los críticos. Ahora es el sector crítico (¿a qué?) el que se crece después del espantoso ridículo de los expedientes frustrados. ¡Manda narices! Son los mismos que estaban en el Ayuntamiento de León cuando mandaban aquí y en el Gobierno cuando gobernaban allí. Quieren recolocarse como sea.

Gallinero socialista

El PSOE leonés se ha convertido en otro gallinero no tan ajeno a lo que pasa en la calle. El viernes en la manifestación de las trabajadoras y los trabajadores de Elmar estaban el senador Nicanor Sen e Ibán García del Blanco, junto al coordinador de IU, Santiago Ordóñez, el concejal del PP Ángel Villa y el de la UPL, Javier Chamorro.

Hacía tiempo que el PSOE no quería saber nada de la calle. Desde que Zapatero ganó las elecciones en el 2004 con los réditos de las movilizaciones contra Irak y la ira contra Aznar. Ahora aún le da vértigo asomarse a la ventana. Dicen a la prensa que el 15-M les produce respeto, pero por si acaso no se han acercado a Botines. Hoy tienen nueva oportunidad. Hay cacerolada contra los recortes en la sanidad pública. Y aquí hay mucha tela que cortar. Después de una década de obras y millones y millones desparramados en la ampliación del Hospital de León, ahora tiene dos plantas vacías y sin previsión de abrirlas. No hay presupuesto para contratar al cuadro de enfermería. Así se escribe la historia del despilfarro.

Por San Antón, la gallina pon... y por las Candelas, la mala y la buena. Por San Antón, que en León, la capital, se celebra hoy, viene a la idem Carme Chacón. Veremos que ponen las gallinas socialistas —las malas y las buenas— en el congreso federal de febrero.

Manda narices
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