domingo 23.02.2020
Revista

Pasión en los Países Bajos

Dejó León en busca de un futuro mejor y con esa intención recorrió Japón, Brasil o Reino Unido hasta que llegó a Haarlem, una ciudad de 150.000 habitantes que le recuerda mucho a la suya y en la que ha comenzado una nueva vida enseñando a españoles la historia y los secretos de un país que la ha conquistado
Lorena Fernández posa en un rincón de la ciudad en la que vive y ejerce como guía turística, Haarlem. DL
Lorena Fernández posa en un rincón de la ciudad en la que vive y ejerce como guía turística, Haarlem. DL

La de Lorena Fernández podría ser una más de las innumerables historias de jóvenes leoneses que se ven obligados a emigrar para poder labrarse un futuro mejor. Dejó en 2008 la que había sido su ciudad hasta entonces, obligada por la crisis, y puso rumbo a Madrid en busca de un trabajo. Allí ejerció su profesión, enfermera, durante un tiempo, pero la alargada sombra del mal momento económico que atravesaba el país también alcanzó al sector sanitario y, tres años más tarde, se vio de nuevo obligada a hacer las maletas y comenzar una nueva vida, esta vez más lejos aún de casa.

Brasil, Reino Unido, Francia, Japón o Irlanda fueron algunos de los países en los que vivió durante su largo peregrinaje en busca de una vida un poco mejor. Su aventura le llevó a los Países Bajos donde, nada más poner un pie en esa tierra, sufrió un flechazo. «No me enamoré de un rubio de dos metros y ojos azules, sino de este país, de su historia, de su cultura, de su gente, de todo», explica esta leonesa que se mueve «mucho por sentimientos».

Un viaje con amigas desde Irlanda a Países Bajos marcó un punto de inflexión en su vida y le llevó a descubrir el lugar en el que quería quedarse

A Ámsterdam llegó desde Irlanda donde había escuchado a muchos holandeses hablar auténticas maravillas de su país. Tanto, que decidió conocerlo ella misma y se fue a pasar una semana de vacaciones con unas amigas. Aquella experiencia marcó un punto de inflexión en su vida y le llevó a descubrir el lugar en el que quería quedarse. «Después de aquel viaje, solo volví a Irlanda a recoger mis cosas», señala. ¿El lugar elegido? Haarllem, una ciudad de 150.000 habitantes que es más antigua que Ámsterdam y que le recuerda mucho a León.

Corría el año 2016 y precisamente aquellas navidades, como hace cada año, regresó a León para pasarlas en familia. Contándole a su abuela un montón de anécdotas de aquel país que la había cautivado, ésta le comentó que gracias a eso tendría a alguien que le pudiese contar un montón de curiosidades sobre los Países Bajos si alguna vez decidía visitarlo. «Sus palabras me calaron muy hondo, pues durante todo el tiempo en el que estuve de nómada fueron muchos los españoles que me contaban sus problemas para comunicarse en el país y, al mismo tiempo, sus dificultades para guiarse, exactamente igual que me pasaba a mi al principio», recuerda Lorena Fernández.

La idea original

Y como una cosa lleva a la otra y a veces el destino te muestra el camino a tomar, ella lo vio claro. «Decidí ser valiente y comenzar a darle forma a aquella idea que me dio mi abuela». Así fue como empezó a andar Lorena Tours. «Podría haberle puesto un nombre mucho más creativo y comercial, pero no pretendo ser una gran empresa internacional, sino simplemente una leonesa enamorada de esta tierra que explica en castellano los secretos de este país tan maravilloso. Dónde comer, salir, o qué visitar si vienes a los Países Bajos como si la gente fuera un amigo que viene de visita», relata.

Lorena Tours no es una agencia de viaje, sino más bien «una agencia de ocio y tiempo libre», tal y como lo describe ella misma. Han pasado tres años desde que convirtiera en realidad aquel sueño suyo de enseñar a los demás las maravillas de un país que no ha dejado de conquistarla desde que llegó. «Han sido tres años de mucho trabajo y sacrificio, pero también de mucha satisfacción». Una historia de amor, la suya con aquel país, que sigue «viento en popa a toda vela».

"La gente llega muy confundida a este país y cree que es sólo Ámsterdam, el Barrio Rojo y, como mucho, algún molino"

Tiene muchísimas anécdotas que contar a todo el que quiera escucharlas y sigue conociendo los secretos de los Países Bajos y descubriendolos a través de sus recorridos. Reconoce que, aunque a veces los clientes le piden cosas casi inimaginables, le encantan los retos y recuerda un grupo de siete madrileños fans del cocinero Alberto Chicote que recorrían España visitando los restaurantes que salían en su programa de televisión, Pesadilla en la cocina. «Llegaron pidiéndome visitar el restaurante que se encuentra en Utrech y querían hacerlo a través de los canales, pues era así como lo hacía Chicote en su programa. Fue complicado, pero lo conseguimos, y llegaron al restaurante en una barca capitaneada por mi, pues la empresa que me alquiló el barco tuvo la amabilidad de darme un curso rápido de 30 minutos antes de que nos subiéramos a ella», cuenta divertida Lorena Fernández.

Asegura que la gente «llega muy confundida a este país y creen que es Ámsterdam, el Barrio Rojo y, como mucho, algún molino, pero hay muchísimo más», Lo que más le gusta de los Países Bajos es el respecto a las personas, a los animales y a la naturaleza. «Aquí no hay perros o gatos abandonados por la calle, se da mucha importancia a las zonas verdes y hay muchos grupos de voluntarios para limpiarlas. Además, es uno de los países más seguros de la Unión Europea. Tanto es así que desde 2009 las cárceles se están cerrando por falta de presos y reutilizan estos edificios como hoteles, museos o granjas», apunta.

Lorena Fernández se sabe innumerables anécdotas de los Países Bajos. Allí las casas se alquilan o se venden sin suelo, pues los anteriores inquilinos se lo llevan absolutamente todo, hasta el material sobre el que pisan, ni tampoco va ‘el coco’ ni el ‘hombre del saco’ cuando los niños no se quieren ir a dormir, sino ... los españoles.

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