miércoles 14/4/21
A corazón abierto | José Manuel Folgueral, neurocirujano

«El futuro de la cirugía de columna ya es el presente en León»

José Manuel Folgueral. MARCIANO PÉREZ

Tras estancias en diferentes países de Europa y en el Hospital de la Universidad de California en Estados Unidos donde finaliza su especialidad, el neurocirujano José Manuel Valle Folgueral ejerció como médico adjunto del servicio de Neurocirugía del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) desde 2008 hasta 2018. Fue el pionero en desarrollar en el Caule la cirugía de los tumores cerebrales con el paciente despierto. Desde el año 2018 está dedicado en exclusiva a coordinar y dirigir la unidad de patología compleja de la columna del Hospital San Juan De Dios, donde ha puesto en marcha la cirugía de columna guiada por TAC robotizado Loop-X y la navegación intraoperatoria, siendo el primer centro en España en contar con esta tecnología de la empresa alemana Brainlab. El próximo mes de abril recogerá el premio nacional de Medicina en Neurocirugía que se entregará en el marco de la IV edición de la gala nacional de premios Medicina Siglo XXI en el Hotel Palace de Madrid, donde será premiada la labor de los profesionales más destacados del sector médico en España y que son referentes únicos en cada especialidad médica.

—¿Cuantas operaciones ha realizado hasta ahora?

—En los casi 20 años que llevo dedicados a la especialidad de Neurocirugía he participado en cerca de 3.000 intervenciones quirúrgicas complejas de craneo y columna vertebral.

—¿Cuál ha sido su operación más difícil?

—En mi opinión, todas las operaciones en Neurocirugía son de elevada complejidad y como tal suponen un reto para el neurocirujano, que debe estudiar cada caso de forma minuciosa y precisa. En mi cabeza se agolpan muchas intervenciones complejas realizadas a lo largo de toda mi carrera, pero quizá las más complejas sean algunos tumores cerebrales de base de craneo, con cirugías que superaban de largo las 10 horas de intervención y muchas cirugías de columna, como escoliosis, fracturas complejas de columna cervical con compresión medular o tumores medulares que son cirugías muy exigentes para el cirujano que las lleva a cabo.

—¿Qué formación se necesita para ser neurocirujano?

—En primer lugar hay que terminar la carrera de Medicina y después superar una oposición muy dura para obtener una plaza vía MIR y poder especializarte en Neurocirugía, lo cual supone un periplo de 12 años de formación hasta lograr el título de neurocirujano. Aunque en mi opinión uno nunca deja de formarse y aprender a lo largo de toda su trayectoria profesional, para poder especializarse en determinadas áreas mediante programas y cursos de formación muy específicos y estancias en hospitales punteros a nivel nacional e internacional que nos permitan desarrollar nuevas técnicas para continuar a la vanguardia.

—Esta especialidad aborda patologías muy complejas. ¿Cuál es su campo de especialización?

—Es una especialidad muy amplia que aborda una enorme variedad de patologías, por ello la necesidad de subespecializarse, para poder alcanzar la excelencia. Las principales son los tumores cerebrales, la cirugía vascular para tratar aneurismas y malformaciones vasculares intracraneales o medulares, los traumatismos craneales y espinales, la neurocirugía pediátrica, la neurocirugía funcional (cirugía del Parkinson y la epilepsia) y toda la cirugía compleja de la columna vertebral. Para poder ofrecer un tratamiento de calidad al paciente, es imprescindible especializarse en una área de la Neurocirugía que nos permita lograr la experiencia adecuada para obtener los mejores resultados, por este motivo hace 3 años decidí especializarme en cirugía compleja de la columna vertebral y así poder desarrollar nuevas técnicas que me permitan estar a la vanguardia en éste campo.

—Usted acaba de ser elegido el mejor neurocirujano, pero no todo serán buenas noticias. La complejidad de las operaciones también tiene como consecuencia intervenciones fallidas. ¿Cuál ha sido su peor experiencia en este sentido y como afronta el neurocirujano los fracasos en la mesa de operaciones?

—Cada día nos enfrentamos a cirugías más complejas, lo cual desgraciadamente nos hace estar expuestos a sufrir complicaciones, que no siempre son inherentes a la técnica quirúrgica o al error humano. Muchas complicaciones pueden aparecer en operaciones en las que todo fue según lo planificado. Cuando un paciente confía en mí para operarse, asumo ese compromiso y esa responsabilidad. Si el paciente sufre una complicación, el cirujano debe estar siempre presente y a su lado para superar todas las dificultades que puedan surgir a lo largo de todo el proceso de recuperación. Para ello es muy importante la experiencia del cirujano y la especialización en cada procedimiento, para poder minimizar los riesgos de forma que cuando se presentan complicaciones podamos contar con las alternativas suficientes para poder resolverlas o minimizarlas. Al indicar una cirugía, siempre lo hago con el ánimo de mejorar la calidad de vida de mis pacientes, intentando balancear muy bien los riesgos y los beneficios en cada intervención quirúrgica. Los casos que van bien, que son la gran mayoría, terminamos por darle el alta al paciente y nos parece que es lo normal y lo habitual. Cuando un caso se nos complica o no sale como habíamos deseado, queda grabado ‘a fuego’ en nuestra memoria. Es muy duro, pero es algo inherente a nuestro trabajo, que debemos asumir y nos recuerda cada día, que somos humanos.

—¿Cuál ha sido su mayor éxito?

—Sin duda alguna haber contribuido a mejorar la calidad de vida de los pacientes que han depositado su confianza en mí y haber logrado aunar un excelente equipo de profesionales a mi alrededor, de los que me siento muy orgulloso, transmitiéndoles mi pasión por mi trabajo y motivándoles cada día para seguir avanzando en mejorar nuestros procedimientos. Además, este año la empresa alemana Brainlab ha confiado en nosotros para llevar a cabo la primera cirugía compleja de columna a nivel mundial con el TAC robotizado intraoperatorio Loop-X y el sistema de navegación Curve 2.0, un hito tanto para Brainlab, como para el Hospital San Juan De Dios y también para mí, como cirujano responsable en llevarla a cabo.

—¿Cómo ha sido el desarrollo de la profesión y cómo esta siendo en las distintas olas de la pandemia?

—Este año si cabe ha sido especialmente duro para todos nosotros. Hemos tenido que adaptar nuestra actividad a las circunstancias sanitarias, redoblando esfuerzos para poder atender toda la demanda asistencial y ser muy cuidadosos para llevar a cabo nuestro trabajo, realizando pruebas PCR a todos nuestros pacientes de forma preoperatoria y estableciendo una serie de protocolos muy estrictos de seguridad y circulación en el hospital, que nos han permitido atender a todos nuestros pacientes sin incidencias.

—¿Hay muchas mujeres neurocirujanas?

—Al igual que en el resto de cargos de responsabilidad social, en la medicina la mujer esta cada día mas presente y alcanzado puestos de mayor responsabilidad y protagonismo. Tengo la satisfacción de haber trabajado con muchas colegas neurocirujanas a las que admiro y a las que me une una estrecha relación de amistad. Históricamente no ha sido una especialidad elegida por las mujeres, aunque en los últimos años se está incrementado de forma muy notable el número de mujeres que acceden a una plaza de especialización en Neurocirugía e incluso tengo varias compañeras que son jefas de de servicio a nivel nacional, como la doctora Belén Alvarez en el Hospital Central de Asturias y la doctora Ana Pastor en Orense.

—¿Cuáles son los adelantos más importantes de esta especialidad en la provincia de León?

—Podemos decir que el futuro de la cirugía de columna ya es presente en León, al incorporar este año a nuestras prestaciones la tecnología de última generación con el TAC robotizado intraoperatorio Loop-X y el sistema de navegación intraoperatoria Curve 2.0 que nos permiten llevar a cabo cirugías de columna de elevada complejidad de forma más segura y precisa para nuestros pacientes, con un menor tiempo quirúrgico y una recuperación mucho más rápida. Somos el primer hospital de España en incorporar esta tecnología desarrollada por la empresa alemana Brainlab para llevar a cabo cirugía avanzada de columna, permitiéndonos personalizar las intervenciones para cada paciente.

—¿Cuál es el futuro de la profesión?

—El futuro nos lleva como en el resto de especialidades hacia la cirugía mínimamente invasiva, asistida por tecnología robótica y navegación intraoperatoria que nos permiten una mayor precisión y seguridad en todos nuestros procedimientos, acortando de forma drástica los tiempos de hospitalización y la recuperación de nuestros pacientes. Además el empleo de células madre y la medicina regenerativa revolucionará en el futuro inmediato el tratamiento de la patología de la columna.

«El futuro de la cirugía de columna ya es el presente en León»
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