lunes 29/11/21
Maternidad

Menos teta con la pandemia

La Consejería de Sanidad actualiza la guía de lactancia materna con renovados consejos en los que se involucra a la pareja para que la alimentación natural no fracase al menos durante los seis primeros meses
Escultura a la maternidad de Castora en colaboración con Amancio González, en la plaza Obispo Alcolea de Astorga. ALEJANDRO RODRÍGUEZ

La lactancia materna disminuyó durante la pandemia. Así lo demuestran los primeros análisis realizados por los profesionales del equipo de Pediatría del Centro de Salud Ponferrada II que han visto una disminución del tiempo que las madres dan el pecho a sus criaturas. Mar González Gallego, enfermera que pertenece a la Comisión de Lactancia Materna del área sanitaria del Bierzo (formada por TCAE (técnicos en cuidados auxiliares de Enfermería), profesionales de pediatría, enfermería, ginecología y grupos de apoyo a la lactancia), asegura que durante la pandemia ha caído un 6% el número de bebés que salen del hospital con una alimentación de leche materna en exclusiva. «Parece que ha descendido la educación maternal por los meses de confinamiento, la vía telefónica no ha llegado a todas las madres. Antes de pandemia, el 49% de los niños que salían del hospital recibían leche materna en exclusividad, ahora es el 43%.

El objetivo de los equipos sanitarios y las asociaciones de la liga de la leche es recuperar e incluso aumentar el porcentaje de madres que dan el pecho a sus criaturas tras la recuperación de los programas de promoción, protección y apoyo a la lactancia materna.

La OMS recomienda alimentar a los bebés con leche materna en exclusiva durante los seis primeros meses y después complementarla con otros nutrientes. «La leche materna empieza a ser carente a partir de ese tiempo y se necesita una alimentación complementaria. La lactancia mixta se puede prolongar hasta que la madre y el bebé quieran».

La Junta de Castilla y León acaba de actualizar la Guía de Lactancia para madres y padres. El camino natural, un documento que no se cambiaba desde hacía 17 años. Como novedad, los profesionales involucran a la pareja como colaboradora necesaria para el éxito de la lactancia y refuerza la idea del apego. En la actualización de esta guía, coordinada por Beatriz Rabanal, han participado una treintena de profesionales de distintas especialidades, entre los que se encuentran cuatro de León (Marta Roy Moro, de la Liga de la Leche, Francisco Javier Pérez Rivera, enfermero y profesor de la ULE, Ana Cuellas Ramón, matrona del Bierzo, y Mar González Gallego, enfermera del pediatría).

trabajo

Aunque los profesionales comenzaron a trabajar en la nueva guía en octubre de 2019, antes de la pandemia, esperan que su publicación ayude a recuperar e impulsar la lactancia materna «un producto vivo, de gran complejidad biológica, activamente protectora e inmunomoduladora y que se adapta a cada situación del bebé».

En guía está ilustrada por Laura San Feliciano Martín y en su portada incluyen la figura de una pareja. «La pareja es el apoyo incondicional y el refuerzo positivo en la decisión de amamantar al bebé».

Pareja

En la guía hay un capítulo específico en el que se anima a la pareja a que asista a las sesiones de educación maternal sobre cuidados prenatales y lactancia. «La lactancia materna necesita tiempo y tranquilidad y el papel de la pareja es fundamental para conseguirlo».

Para alcanzar el éxito, se aconseja que la pareja tome un papel activo, por ejemplo, en acortar el tiempo de las visitas, ya que en esta etapa suelen ser fuentes de estrés para la madre y el bebé; arreglar todos los temas burocráticos, ayudar en las tareas domésticas y calmar al bebé si tiene cólicos, bañarle, cambiar pañales, abrazarlo, mimarlo y realizar el piel con piel.

El enfermero y profesor de la ULE, Francisco Javier Pérez Rivera, uno de los profesionales que ha participado en la renovación de contenidos de la guía, asegura que la texto introduce un enfoque más moderno de la lactancia materna. «Se hace más hincapié en la lactancia a demanda, se vuelve a los orígenes de la lactancia, compaginándola con el trabajo y con consejos para que las parejas ayuden en todo este proceso».

Pérez Rivera destaca que las modas y las diferentes culturas tienen una influencia directa en la manera en la que las madres deciden alimentar a sus bebés. «La media de lactancia materna es de tres meses, aunque la OMS recomienda seis de lactancia materna exclusiva, pero en los países del norte de Europa, por ejemplo, lo habitual son doce meses. En los años 60 y 70 se puso de moda en España dar el biberón».

La incorporación de las mujeres al trabajo dificulta el mantenimiento de la lactancia natural más allá del permiso maternal. Rivera destaca las dos corrientes que están ahora en debate, la que defiende permisos igualitarios entre los dos miembros de la pareja, para no discriminar a la mujer, y la que defiende que se promocione más las licencias a las mujeres que lactan.

«Respeto siempre a la decisión de las madres», dice la enfermera Mar González Gallego. «Nuestro trabajo consiste en promocionar la lactancia materna, pero, por distintas circunstancias, hay madres que prefieren dar el biberón, entonces no insistimos más y les damos consejos para que esta alimentación también sea un éxito».

Menos teta con la pandemia
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