sábado 5/12/20
DEMETRIO CARRIEDO | JEFE DE LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS DEL HOSPITAL DE LEÓN

«Llegamos a esta ola con los mismos recursos, cansados y preocupados»

Demetrio Carriedo, en su despacho en el Hospital de León. MARCIANO PÉREZ
Demetrio Carriedo, en su despacho en el Hospital de León. MARCIANO PÉREZ

—¿Cual es la situación de la UCI del Hospital a día de hoy?

—La UCI de nuestro hospital tiene 16 camas, que están totalmente ocupadas por pacientes con neumonía por covid 19. La capacidad habitual de la UCI se ha visto desbordada hace días, y tenemos un total de 23 pacientes críticos con neumonía por covid 19 y otros 5 o 6 de pacientes críticos con otras patologías. Esto arroja un total de 28 o 29 pacientes, sobre 16 camas y por tanto una ocupación total del 175%. Para atender esta sobrecarga asistencial la UCI se ha expandido ocupando áreas de reanimación de anestesia y la unidad coronaria de cardiología. Esto contradice lo que aparece en los medios incluso la información oficial de que la ocupación de ‘las UCIs’ está sobre el 35%. Esta información parece tranquilizadora, pero es engañosa pues se están refiriendo a la ocupación sobre las camas máximas que se montaron durante la primera ola, en otras áreas fuera de la propia UCI, no diseñadas para la atención a estos pacientes y que afectó a la atención de los pacientes que son atendidos habitualmente en ellas.

—¿Afrontan esta segunda ola con los mismos recursos que la primera? ¿Han aumentado puestos UCI?

—No se han aumentado puestos de UCI. La capacidad de la UCI y de la expansión de esta es la misma. Lo que sí ha aumentado es el equipamiento de soporte respiratorio tanto para la UCI como para la planta de hospitalización de neumología.

—¿Qué diferencias hay entre los pacientes que ingresan en la UCI en esta ola de la primera?

—No hay diferencias sustanciales entre los pacientes de la primera y segunda ola en lo que se refiere a la UCI.

—¿Han formado ya equipos covid?

—No se han formado equipos covid para la UCI, como sí lo han hecho en las plantas de hospitalización. En la UCI contamos con la colaboración de los compañeros de anestesiología, y con quién tenga alguna experiencia en enfermos graves.

—¿Cuántos profesionales y de qué especialidades están ahora en la UCI a mayores atendiendo a los enfermos?

—Desde el punto de vista médico, somos once médicos especialistas en medicina intensiva y 3 residentes de la especialidad. Por el momento no se ha incorporado nadie a la plantilla de la UCI, aunque, como he dicho antes, contamos ya con la ayuda externa de algunos compañeros de anestesia.

UCI al 175% «La UCI está sobrecargada y ocupa ya otras áreas como reanimación y unidad coronaria»

—¿Cuál es el paciente de más edad y el de menos edad que está ahora ingresado en el hospital?

—No tengo ese dato. En cuanto a los pacientes ingresados en la UCI hasta el momento la más joven ha sido de 24 y el mayor de 81.

—¿Qué necesitarían ahora para afrontar esta segunda ola de la pandemia?

—Aún no está claro hasta donde va a llegar esta segunda ola, aunque los datos que se manejan actualmente son muy preocupantes, pero, por lo que respecta a los pacientes críticos, lo que hace falta son más camas de UCI, con los estándares de calidad adecuados y manejados por profesionales médicos y de enfermería bien entrenados en el manejo de pacientes críticos complejos. No basta, como a veces pueda parecer en las noticias, con tener más respiradores, sino espacios e instalaciones adecuadas y personal médico y de enfermería especializados y suficientes. Un respirador y un monitor no sirven de nada si no hay detrás un equipo de especialistas bien entrenados. Es necesario disponer de los medios necesarios para que una nueva ola o una nueva pandemia, no paralice el funcionamiento normal del hospital y no se vean afectados los pacientes con otras patologías.

Ingresados «Hasta el momento, la persona más joven en la UCI tenía 24 años y el mayor 81»

—¿Con qué fortalezas y con qué debilidades afrontan ahora el virus?

—Como he dicho antes, disponemos de algunos equipos nuevos de soporte respiratorio tanto para la UCI como en planta de neumología, y algunos monitores de cabecera. Las debilidades son las mismas que en la primera ola, insuficiente espacio y de profesionales entrenados, médicos y de enfermería, para atender la pandemia y a la vez no reducir la calidad de la atención de los pacientes críticos no covid.

—¿Tienen nuevos tratamientos?

—No, no hay nuevos tratamientos. En esta segunda ola el tratamiento se ha simplificado eliminándose aquellos medicamentos que no han demostrado utilidad en los estudios, y añadiéndose los corticosteroides, aunque estos ya se ponían frecuentemente en primavera.

—¿Cómo está de ánimo el personal sanitario de la UCI?

—Esta es una de las diferencias con respecto a la primera ola, pues se percibe con claridad, el cansancio y desánimo del personal sanitario. La primera ola se vivió como algo extraordinario y brutal y todo el mundo puso lo mejor de sí mismo e hizo todo lo que supo y pudo para salir de la situación. Esta segunda ola, ya prevista y anunciada se vive de forma muy diferente.

—¿Cuales son los cambios introducidos en el servicio para mejorar la atención?

—En lo esencial no hay cambios sustanciales, salvo los dichos antes sobre el equipamiento. Quizás el realizar un ingreso más precoz de los pacientes e intentar adelantarse al empeoramiento, a veces muy brusco, de estos.

—¿Qué diría a las personas que no se toman en serio las recomendaciones sanitarias y minimizan el riesgo del virus?

—Que con su ignorancia e irresponsabilidad ponen en peligro real sus vidas, las de sus familiares o personas con las que conviven y las de otras personas desconocidas por ellos. Que son insolidarios y perjudican seriamente la economía y el bienestar suyo y del resto de la comunidad para los años venideros.

—¿Usted como se encuentra? ¿cuál es su máxima preocupación?

—No soy diferente a los demás, y estoy cansado, a veces desanimado y preocupado por la posibilidad de desbordamiento de nuestra capacidad para atender a todos los pacientes. También preocupado por aquellos pacientes que, sin padecer la enfermedad por covid 19, se vean perjudicados en su derecho a una asistencia sanitaria de calidad, ya sean enfermos críticos de UCI o no.

—¿Cree que habrá que tomar ahora también decisiones para elegir pacientes con mejor pronóstico para salir adelante?

—Sin duda es una posibilidad real y una gran preocupación como he dicho anteriormente.

Ampliación «La UCI no sólo necesita ampliación de espacios, también profesionales médicos y de enfermería»

—¿Cree que las medidas que está tomando el Gobierno para parar el incremento de contagios son las adecuadas?

— No soy técnico en salud pública y la decisión del confinamiento perimetral está en las atribuciones de esos técnicos. Tengo mi opinión, pero es sólo eso. Es evidente que no ha sido suficiente. Espero que el toque de queda lo sea.

—¿Qué debería haber hecho la Consejería de Sanidad en estos meses de verano que no ha hecho en el hospital de León para afrontar mejor esta segunda ola?

—Estamos como en la primera ola, salvo que se han adquirido equipos de soporte respiratorio. Las camas son las mismas y las posibilidades de expansión similares. Estamos pendientes de un proyecto de ampliación para afrontar una nueva ola u otra pandemia, y que no peligre el funcionamiento normal del hospital y la asistencia a los demás pacientes. Cuando hablo de ampliación no me refiero sólo a unas instalaciones adecuadas sino también, y más importante, a profesionales médicos y de enfermería especializados en medicina intensiva.

«Llegamos a esta ola con los mismos recursos, cansados y preocupados»
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