lunes 24/1/22

No pretendo desde estas líneas ni referirme al contubernio de Múnich de 1962, ni a otros posteriores, que situados en los años 60 -70, son de sobra conocidos en la escena nacional e internacional. Para situar el tema y que los lectores de este rincón sepan a donde nos dirigimos, y poder distinguir claramente lo verdadero de lo falso, prescindiendo del prisma desde el que las cosas se observan, les diré que contubernio, que viene perfectamente definido en todas las enciclopedias y diccionarios, es «una alianza vituperable», si por alianza entendemos, entre las numerosas acepciones que la palabra tiene, el pacto o unión entre personas para la consecución de un fin, y por vituperable, aquello que merece vituperio, que no es más que una crítica, censura o reprensión de carácter duro, llegaremos, a la conclusión lingüística de que contubernio, es una alianza entre personas que por sus fines es criticable, cuando no censurable, por lo oscuro e inconfesable de los intereses que se persiguen; llegado el momento, quiero desde esta líneas, y al amparo de mi libertad de expresión que este medio de comunicación me permite, y que agradezco en toda su extensión, por lo que esto denota de independencia, señalar, criticar, y llegado el caso denunciar el contubernio, que se ha realizado entre el presidente del Gobierno de España y el presidente de la Generalitat de Cataluña,con la aquiescencia de los partidos independentistas catalanes, en referencia a los indultos de los golpistas del 1 de octubre y que afectan a personas, juzgadas y condenadas, para buscar de manera sibilina, con asesoramientos poco confesables, que se deslizan por un filo rayante en la prevaricación en el que que fue realizado el contubernio. Y que además ahora pretenden volver a realizar, aportando la administración autonómica diez millones al menos de euros para pagar las fianzas de los investigados por el Tribunal de Cuentas del Reino de España, que de no satisfacerse en tiempo y forma por los interesados supondría el embargo de los bienes de estos pájaros, por la mera suposición de que estas fianzas, están impuestas por un tribunal no democrático; Y que encima pretenden, con los fines del pacto, cortar la lengua, en cuanto se refiera a Puigdemont y demás huidos, que por cierto han sido despojados de su inmunidad, como miembros del Parlamento Europeo, para que puedan ser ejecutadas las órdenes de detención y extradición a España de estos pájaros golpistas.

Contubernio es una alianza entre personas que por sus fines es criticable, cuando no censurable, por lo oscuro e inconfesable de los intereses que se persiguen

Pero como casi siempre, se equivocan, porque el odio, la ira y la prepotencia, son malas consejeras, y el mensajero, no es el que persiguen, y como pasa todos los días, en todas partes, y ya lo dice la fábula de La zorra y las uvas, nunca llegaran a alcanzar, a quien les llevo, por el camino de la amargura, del sobresalto y la desesperanza, pues ahora, como entonces, lo criticable, no es patrimonio de uno, sino de todos, y por eso, entonces, se confundieron y ahora yerran. Por esa, y no por otra razón, llamo contubernio a la reunión, y no reunión al contubernio, por el fin erróneo y poco confesable que se persigue, pero también, les anuncio, «la verdad es incontestable, y la persecución nada recomendable».

El contubernio del ‘procés’
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