domingo 17/10/21

Contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños

El 23 de septiembre es el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, fecha instaurada por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas en coordinación con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh, en enero de 1999. 

La Comisión de Naciones Unidas de los Derechos Humanos informa que la trata con fines de explotación sexual es el tercer negocio ilícito más lucrativo, después del tráfico de drogas y de armas, en el que las mujeres y la infancia son utilizadas como meras mercancías. Este negocio mueve anualmente en el mundo entre 5 y 7 billones de dólares, por lo que no nos debe asombrar que el «Lobby Proxeneta» luche por la legalización/descriminalización total de esta forma de violencia sexual contra las mujeres. La apropiación y explotación de las mujeres ha sido y es uno de los fundamentos de las sociedades patriarcales.

La prostitución se alimenta de la trata, por tanto, de la esclavitud. Se calcula que hay más de 4,8 millones de víctimas de explotación sexual en todo el mundo. Esta afecta de forma tan desproporcionada a las mujeres y las niñas que estas representan el 99% de las víctimas de la industria sexual.

España es el país europeo con mayor demanda de prostitución y el tercero a nivel mundial,(tiene más de 1.500 burdeles y este negocio mueve alrededor de cinco millones de euros al día), y donde el consumo de prostitución está menos desprestigiado, sin que exista reproche social. Según Naciones Unidas, el 39% de los hombres españoles ha pagado en alguna ocasión para ejercer poder a través de violaciones pagadas. Desde que comenzó la pandemia los proxenetas han desplazado a las mujeres a pisos y plataformas, aplicaciones y webs digitales donde se las sigue explotando impunemente. La demanda es tan brutal que para satisfacer semejante número de «mujeres-mercancía» han de ser traídas de las zonas más empobrecidas del mundo. 

La abolición de la prostitución no es simplemente una cuestión moral, es también y fundamentalmente un objetivo político imprescindible en la lucha por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres

La prostitución se basa en sostener que todo hombre tiene el supuesto derecho a satisfacer su deseo sexual por una cantidad variable de dinero. Las prostituidas no son sujetos; son los objetos expuestos para el comprador. El debate debe focalizarse en el prostituidor como la causa primera de la existencia de un mercado de mujeres. Debemos centrar las medidas en la erradicación de la demanda. Lo que las investigaciones demuestran es que muchos hombres en las relaciones sociales y personales no consiguen crear relaciones de reciprocidad y respeto con las mujeres con quienes se relacionan en la sociedad actual. Por eso acuden al dominio y al poder que otorga esta forma de violencia. Los hombres deben aprender a vivir sin ejercer violencia contra las mujeres.

La prostitución no es un trabajo. Las mujeres prostituidas no venden su fuerza de trabajo, es su cuerpo, su persona entera la que interviene en el «intercambio». Ellas son la materia prima, el medio de producción y el producto. Negar esto significa olvidar que las mujeres son convertidas en objetos con los que se comercia, es decir, que es una actividad que arrebata la dignidad de las mujeres y que concurre en violación de sus derechos humanos. Pensar que la prostitución puede ser un trabajo omite y silencia la realidad material y simbólica de las mujeres que se encuentran en situación de prostitución.

No actuar para eliminar la explotación sexual significa contribuir a reproducir y perpetuar la subordinación de todas las mujeres. Por eso el movimiento feminista es abolicionista, a pesar de que ahora estén tratando de reducirlo a una postura moral y puritana. Las abolicionistas reconocemos la prostitución y la pornografía como formas profundamente violentas con las que el patriarcado controla la vida y la sexualidad de las mujeres. Hay que trabajar el respeto y la igualdad y rechazar la publicidad sexista y particularmente la erotización de la violencia en los hombres y la sumisión en las mujeres que transmite constantemente la pornografía. Esta es prostitución grabada, además de constituir la mayor escuela de violencia sexual contra las mujeres, incluidas las criaturas desde los 8 años, como vienen ratificando los estudios al respecto.

El feminismo abolicionista lucha por un mundo justo y por ende sin prostitución. La abolición de la prostitución no es simplemente una cuestión moral, es también y fundamentalmente un objetivo político imprescindible en la lucha por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. Por eso, la Plataforma Por la Abolición de la Prostitución, ha elaborado y presentado una Ley Abolicionista del sistema prostitucional, (leyablicionista.es) se ha enviado al Gobierno y partidos políticos para su consideración y tramitación. Esta Ley, sigue el modelo nórdico (vigente en 8 países) y tiene tres ejes centrales:

1.- Garantizar a las mujeres en situación de prostitución que el sistema las reconozca por ley como víctimas de la violencia machista, y como tales, se les tienen que garantizar los derechos y recursos necesarios para su protección, rehabilitación y atención integral por parte de personal profesional público especializado, independientemente de su origen o situación administrativa, y que el acceso a estos derechos y recursos no estén nunca condicionados a la interposición de la denuncia ni a la participación en la persecución de los delitos cometidos contra ellas.

2.- El desmantelamiento y la penalización de la industria de la explotación sexual y de las actividades de los proxenetas que, con medios coercitivos o por mero ánimo de lucro, intervienen o median en la prostitución ajena en beneficio o provecho propio.

3.- La penalización de la demanda de prostitución por constituir un elemento esencial y clave para la pervivencia de esta forma de violencia y explotación. Los puteros pagan para ejercer violencia sexual y deben responder por ello.

Sin olvidar que la educación y la prevención son decisivas exigimos que se tramite sin más demora la Ley Orgánica de Abolición del Sistema Prostitucional.

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