El PSOE calcula que Ponferrada deberá devolver 1,8 millones por las licencias
La oposición asegura que el crecimiento de la población no justifica la construcción de tantas viviendas y que en los últimos tres años se han paralizado 745 permisos
El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Ponferrada criticó ayer la política urbanística llevada a cabo por el equipo de gobierno Riesco. No es un tema de debate precisamente nuevo, pero en esta ocasión las quejas se dirigieron hacia la cantidad de dinero que las arcas municipales tendrán que devolver a diferentes promotores inmobiliarios debido a la petición de prórrogas o, directamente, a la suspensión de las licencias que se solicitaron para construir entre el 2006 y el 2008. El panorama es todo menos esperanzador, dado que -”según los cálculos efectuados por el PSOE-” el Ayuntamiento tendrá que reembolsar más de 1,8 millones de euros en concepto de tasas y licencias.
Las peticiones de prórroga o suspensión de licencias concedidas en el citado período de tiempo ascienden a 745 (sin contar las viviendas unifamiliares), de las cuales 670 -”en torno al 90%-” se corresponden con La Rosaleda. Al menos esto es lo que demuestran los datos ofrecidos por el grupo socialista.
«Para que nadie achaque esta situación a la crisis actual, he de recordar que las peticiones de licencias y pagos de estas tasas corresponden a 2006, 2007 y 2008, es decir, se trata de licencias concedidas con anterioridad», apuntó el responsable de Urbanismo en el PSOE, Alberto Zapico, al tiempo que relacionó el problema con el hecho de que Ponferrada se haya convertido «en la mayor promotora inmobiliario de Castilla y León, basando toda la política económica en la especulación del suelo».
Para apoya su tesis, Zapico exhibió un gráfico con el número de licencias concedidas desde que el PP está en el gobierno local. En el mismo diferenció tres etapas: una de «normalidad» -”entre 1996 y 2002-”, otra de «euforia» coincidiendo con la constitución de Pongesur -”entre 2003 y 2006-” y la actual, de «depresión» -”desde el 2007-”. «La población no ha crecido en términos que justifiquen la construcción de tantas viviendas», concluyó Zapico.