Otilia Laiz: «Actuar es una vocación y un sacerdocio»
El premio especial al actor vasco cierra el Festival de Cine de Ponferrada, con la banda de música de la ciudad arrancando aplausos por sus versiones de clásicos

Premiados y organizadores posaron al final de la gala con sus respectivas retinas.
En Mirindas asesinas , disparaba a los camareros que le pedían 120 pesetas. Luego llegó Acción Mutante y El día de la bestia , su rostro se hizo popular, pero nunca dejó el cortometraje. Ayer, se quedó en la retina de todos. El actor vasco Álex Angulo recogió en el Teatro Bergidum de Ponferrada el premio Retina Especial para cerrar la gala del Festival de Cine que organiza la asociación Mi Retina Me Engaña con la ayuda del Ayuntamiento. Y lo hizo porque ha seguido apareciendo en las películas de corto metraje que ruedan los realizadores nóveles, los directores en ciernes, tengan la edad que tengan, que acuden a festivales como el de Ponferrada.
«Tendría que dedicaros el premio a la gente que se rompe la cabeza creando historias y buscando el dinero para contarlas», le dijo al público con la escultura que reproduce una retina en la mano. «Y a vosotros, los espectadores, porque sin vosotros, no tendría ningún sentido contar historias», añadió dirigiéndose de nuevo a un patio de butacas donde quería pasar inadvertida la actriz Mercedes Sampietro, ex presidenta de la Academia de Cine, que acudió a Ponferrada para arropar al director del cortometraje El pabellón alemán , Julián Miralles, premiado con la Retina de Arquitectura. A Miralles le entregó el premio un arquitecto que no podía pasar inadvertido; el candidato socialista a la Alcaldía, Samuel Folgueral, en su condición de representante del Colegio Oficial de Arquitectos en el Bierzo.
Pero la historia de anoche no iba de política. Con el alcalde ausente -”todavía en el Mundial de Ciclismo de Melbourne, donde la ciudad ha perdido una oportunidad de albergar un acontecimiento deportivo internacional-” y el teniente de alcalde, Juan Elicio Fierro, anunciando en su nombre que el Ayuntamiento seguirá apoyando el festival, la gala tuvo su propia banda sonora. La pusieron los jóvenes, y algún que otro veterano, de la Banda de Música Ciudad de Ponferrada, que también se quedaron en la retina y en los oídos de todos, arrancando aplausos por sus interpretaciones de clásicos del cine.
Presentada con el desparpajo habitual por Beatriz Boto y Jonathan López, la gala sirvió además de para premiar a un puñado de jóvenes realizadores y actores, para descubrir la vocación de un grupo de actrices locales que encabezadas por Tatiana Galán, hicieron más amena la entrega de premios con sus intervenciones cómicas. Después, posado de los premiados en el escenario con las retinas en las manos. Y fundido a negro.