Reportaje | A. Calvo
La sátira llega al Bergidum
«Angelina o el honor de un brigadier», de Enrique Jardiel Poncela, se representará el viernes en el teatro ponferradino con Chete Lera, Soledad Mallol y Jacobo Dicenta

Chete Lera y Soledad Mallol durante la representación de «Angelina o el honor de un brigadier&
Angelina deja plantado a su futuro esposo el mismo día de la pedida de mano y se escapa con el galán Germán. La rocambolesca historia creada por Enrique Jardiel Poncela con Angelina o el honor de un brigadier llega este viernes al teatro Bergidum. En el escenario, actores como Chete Lera, Soledad Mallol y Jacobo Dicenta. El precio de la entrada es de 20 euros y la función, que dura 90 minutos, comenzará a las 21.00 horas.
El objetivo de la obra escrita por Jardiel Poncela es satirizar el mundo sentimental de finales del siglo XIX, los duelos a pistola, las damas de salón y los caballeros engominados o los militares y sus batallas. El padre de Angelina, el brigadier Marcial, se bate en duelo con el galán que le ha arrebatado a su hija y resulta herido. Pero la trama va más allá cuando el brigadier se entera de que su mujer también ha tenido una aventura con Germán. Al ver su honor mancillado, Marcial decide tomar medidas drásticas para recuperar su honra cumpliendo con el protocolo de 1880.
Con Amenábar o Médem. El director de esta puesta en escena es Juan Carlos Pérez de la Fuente y cuenta con actores como Lera, conocido por sus papeles en películas como La ardilla roja , de Julio Médem, A bre los ojos de Alejandro Amenábar o Smoking Room de Roger Gual y Julio Wallovits. Además, en el plantel, Soledad Mallol, que junto con Elena Martín creo el dúo cómico Las Virtudes. En los últimos años ha sido conocida por su personaje televisivo en Escenas de matrimonio .
Angelina o el honor de un brigadier es una de las obras más originales de su autor y está considerada como pionera del teatro de humor en España por su aportaciones vanguardistas al lenguaje, su original concepto del humor y la renovación de los comportamientos sociales de sus personajes y así aborda satíricamente el drama del varón burlado, el eterno donjuan y la emancipación de las mujeres. La obra también es una nueva visión de la lucha eterna entre contrarios como los padres y los hijos, los maridos y las mujeres y la tradición y la vanguardia.
Desde Los Ángeles. Entre finales de 1932 y principios de 1933, Jardiel Poncela trabaja en Hollywood como dialoguista y adaptador para la Fox. Posteriormente vuelve a colaborar con el estudio norteamericano en una serie de seis cintas que lleva por título Celuloides rancios, un ciclo de melodramas mudos, muy artificiosos, a los que el dramaturgo madrileño ha añadido divertidos comentarios. Los mecanismos que entran en juego en estos folletines -”la estilística de la intriga, el lance imprevisto-” inspiran al escritor un proyecto teatral que escribe y estrena en 1934: Angelina o el honor de un brigadier .