Ponferrada le da otra vuelta de tuerca al Temple
El archivero de Orense cree que ya «no tiene sentido» perdonar hoy a la Orden

José Antonio Balboa y Miguel Ángel González, ayer.
San Bernardo era «dulce y pacífico». Y sin embargo, escribió un elogio de una orden de la milicia. La aparente contradicción entre la espiritualidad de los cistercienses y el ardor guerrero de la Orden del Temple fue ayer uno de los puntos de enganche de la conferencia con la que el sacerdote Miguel Ángel González García, director del Archivo Diocesano de Orense, abrió en la Casa de la Cultura el sexto ciclo que Ponferrada dedica a la literatura templaria y que este año llega al público en dos jornadas bajo el epígrafe de «Los Templarios en su laberinto».
San Bernardo «les echó un capote» a los templarios, contó González García -que también es presidente del Comité organizador del Congreso Internacional del Cister en Portugal y Galicia- necesitados de una voz que les ayudara a hacerles populares. Luego perderían el aval de la Iglesia, del Papa y del pueblo, que los creyó herejes. Y aún hoy, siguen estando «proscritos oficialmente», reconoció el conferenciante.
García González, sin embargo, entiende que resucitar la Orden del Temple, previa rehabilitación por parte de la Iglesia, «no tiene sentido» en el mundo en el que vivimos, salvo que la institución adquiriera «un carácter social y humanizador» que no tienen las distintas asociaciones que se dicen herederas de aquellos monjes guerreros y que no pasan de ser «folcklore», según su expresión. La conferencia, donde el archivero también tenía previsto hablar de las Cruzadas y Tierra Santa, abrió unas jornadas organizadas por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua con la colaboración del Ayuntamiento.
«Queremos que Ponferrada se vea desde otro punto de vista, teniendo a los templarios de bandera», explicó la concejala de Cultura, Susana Téllez, que acompañó al alcalde, Carlos López Riesco a la apertura de un ciclo que cuenta con la dirección del historiador y escritor berciano José Antonio Balboa de Paz. «Estamos en una ciudad con hondas raíces en el Temple», resaltó Balboa, que también destacó la apuesta de este año por incluir la música en el programa, con los conciertos de canto gregoriano de la coral cisterciense de Sandoval y del quinteto de música medieval Ensemble Quadrivium.