Endesa convierte en electricistas a 16 jóvenes en riesgo de exclusión social
Cáritas colabora en esta iniciativa pionera que se llevará a Tenerife y Gran Canaria

Eugenio Martínez, José Antonio Prada, Javier Granja y Eduardo Martín Baena, en el acto.
La Fundación Endesa y Cáritas desarrollan en Ponferrada desde febrero un programa pionero para formar a jóvenes en riesgo de exclusión social y con fracaso escolar en operaciones auxiliares de montaje de instalaciones electrotécnicas y de telecomunicaciones en edificios. Aunque finalizará el próximo martes, los resultados han provocado que dentro de un mes este curso comience a desarrollarse en Tenerife y en Gran Canaria en octubre.
El responsable de Cáritas en Ponferrada, José Antonio Prada, explicó que la organización escogió a los quince jóvenes participantes, «con problemas graves y gordos», y que cinco de ellos se han volcado e implicado en las 400 horas de formación. Tres de los primeros jóvenes escogidos fallaron y fueron sustituidos, en cuanto a atención y resultados «un tercio lo ha hecho bien, otro tercio regular y los restantes, mal», comentó Prada, que pese a todo valoró que el tiempo que ha durado el curso estos jóvenes, que van desde los 17 a los 22 años, «no han estado en la calle».
El director de Programas de la Fundación Endesa, Eduardo Martín Baena, apuntó que el convenio firmado con Cáritas para este programa tiene una duración de dos años, aunque es prorrogable, y que además de las clases teóricas los alumnos han comprobado cómo funciona la central térmica de Compostilla. «Se pedirá a las empresas contratistas que tengan en cuenta a estos jóvenes por si quieren trabajar un día con ellos», dijo, para añadir que el programa está abierto para que se sumen todas las empresas que lo deseen. Además de conseguir acceder al mercado laboral, otra buena salida para estos jóvenes sería, según José Antonio Prada, regresar al entorno educativo, para que sigan formándose.
Algunos de los trabajadores de la térmica de Compostilla han aportado su experiencia durante el periodo formativo. «Se trata de aportar conocimiento, el nombre de Endesa para atraer a otras entidades y su apoyo. Es algo más que ofrecer mecanismos financieros si no también trabajo», apuntó Martín Baena.
Fondo histórico. La Fundación Endesa, que desarrolla programas similares en los países latinoamericanos en los que tiene sede, también está trabajando desde hace cuatro años en la recopilación y catalogación del fondo histórico que existe en la sede de Compostilla, así como en los fondos bibliográficos y fotográficos. Entre los elementos ya localizados están el primer teléfono móvil usado en la térmica ponferradina, una máquina de escribir antiquísima y una máquina de calcular. Además, también se han catalogado algunas piezas utilizadas por los servicios médicos desde la década de los cuarenta. Entre la bibliografía, el balance del 50 o documentación sobre la visita de Franco a la sala de control de la térmica y centenares de imágenes fotográficas.