«Es algo alucinante que siga en libertad», afirma un damnificado

Tino, ejerciendo como presidente del Promesas Ponferrada.
Daniel tiene ahora 27 años. En el 2006 él y su novia entregaron a cuenta 13.000 euros al propietario de Construcciones Ponsferrata para adquirir un piso en la promoción de la calle Málaga que Tino Pérez nunca llegó a levantar en el barrio de Flores. Aún espera poder recuperar al menos una parte de aquel dinero. Pero en lo que ya no confía en rescatar son «aquellas ilusiones de empezar otra vida, de comprar una vivienda... En fin, que todo se viene abajo».
Daniel afirma que como a él, a la mayoría de los damnificados por el «crack» de la constructora ponferradina y la fuga de su propietario, la noticia de la entrega voluntaria de Tino Pérez lo primero que les ha cogido es «por sorpresa». «Nos ha sorprendido mucho que se haya entregado», comenta a este periódico con tono suspicaz. «Ha estado fugado tres años... No sé, se le habrá acabado el dinero y ha decidido volver».
Su tono se muda sin embargo bastante más indignado cuando reflexiona sobre el auto del Juzgado de Primera Instancia número 5 de Ponferrada por el que se ha decretado la libertad con cargos de Faustino Pérez. «Estoy alucinado. Es algo alucinante que siga en libertad. Si hiciera yo eso seguro que estaría en la cárcel», enfatiza Daniel. «Es algo que he comentado hoy también con algunos damnificados y alucinan igual que yo», remarca.
De rositas, no. En cualquier caso, aún espera que se haga justicia y que Tino Pérez pague con la prisión por los delitos de estafa y apropiación indebida que se le atribuyen. «Lo que sería increíble es que al final se fuera de rositas», añade.
A Daniel, uno de los 30 denunciantes que reclaman en total al constructor cerca de un millón de euros por los pisos que nunca llegaron a ver, le vendrían de perlas aquellos 13.000 euros. A diferencia de lo que ocurría en el 2006, hoy en día se encuentra sin trabajo y la única vivienda de la que dispone es la de sus padres, con los que sigue conviviendo a pesar de sus prematuras ansias de emancipación que se vieron truncadas con este caso.