Margen de confianza del comercio al desbloqueo de Valdés y Montearenas
Los empresarios confían en que las soluciones se ejecuten con la mayor urgencia .

El tráfico sortea los baches en la avenida de Astorga, en una imagen de ayer.
Tras conocer que la Junta de Castilla y León readjudicará las obras de la avenida de Astorga de Ponferrada y que la constructora segoviana Volconsa tiene la intención de retomar los trabajos en la avenida de Valdés en una semana, los comerciantes de ambas zonas han mostrado actitudes diferentes después de las reuniones mantenidas ayer con el alcalde, Carlos López Riesco, en el Ayuntamiento de la capital berciana. Mientras que en la avenida de Astorga imperó el silencio y ninguno de los comerciantes quisieron omitir valoración alguna al respecto; en la avenida de Valdés —si bien prima el escepticismo— el comerció mostró públicamente cierta tranquilidad, especialmente por el papel desempeñado por el gobierno local, a quien el portavoz de la plataforma de afectados por las obras en este vial, Víctor Rodríguez, atribuyó un trabajo impetuoso a fin de encontrar una solución.
Rodríguez aseguró haber recibido con cierto alivio las nuevas noticias, si bien se mostró casi seguro de que será necesario recurrir al plan de emergencia apalabrado por la Junta en caso de que Volconsa no se encuentre en condiciones de retomar la actividad. «Que esta empresa vuelva es una lotería, ya que está en concurso de acreedores», recordó. No obstante, si los peores presagios se cumplen, Riesco se ha comprometido a solicitar al Ejecutivo regional que acometa el mayor número de mejoras posibles. «La idea es restaurar el tráfico en la zona aunque sea circunstancialmente», aseguró Rodríguez, aclarando que «el Ayuntamiento ha remitido esta misma mañana a la Junta un informe técnico donde se solicita el mayor número de actuaciones posibles para garantizar la seguridad, aunque la idea de la Administración regional sea parchear sólo lo más urgente».
La única condición que la plataforma pone es que se terminen los tramos levantados antes de abrir nuevas zanjas en trayectos continuos. Quieren evitar nuevos contratiempos y, sobre todo, que se cierren al tráfico calles que ahora están abiertas.
Lejos quedan ahora las reivindicaciones que sacaron a la calle a los vecinos y comerciantes de este vial del centro de Ponferrada ante la falta de información por parte del Ayuntamiento y sin unas expectativas claras. Ahora, confían en la gestión del mismo como mediador con la Junta de Castilla y León, que deberá ser quien costee el plan de emergencia en caso de que la vuelva de Volconsa no se produzca o regrese para irse poco después.
A falta de una valoración clara y pública por parte de los comerciantes con sede en el Montearenas, este periódico ha podido saber que entre los temas abordados en la reunión mantenida ayer con Carlos López Riesco se encontraba el de los accesos individuales. Ahora mismo sólo hay una entrada y una salida para la zona, por lo que la intención de los afectados es que al menos se habilite un acceso para cada negocio, a fin de no dificultar más el paso de los clientes, ya de por sí difícil por los baches. Medida aceptada por el alcalde.
Si bien no se ha mostrado disconformidad con la readjudicación de las obras, ya que al menos es una alternativa a la parálisis, los afectados sí consideran excesivo el plazo que fecha en mayo el final de las obras.