villafranca
La alcaldesa pide a quienes vieron al celador «que no se echen para atrás»
El acusado de incendiar Los Ancares ya había tenido «una tangana» con vecinos .

Trabajadores forestales de las brigadas de la Junta de Castilla y León, el pasado 17 de octubre en el incendio de Porcarizas.
«Que no se echen para atrás», pidió ayer la alcaldesa de Villafranca del Bierzo, Conchi López, a los vecinos de los pueblos de Los Ancares que el pasado 17 de octubre vieron al celador acusado de incendiar la Reserva Regional de Caza en la zona donde se propagaron las llamas y a la hora en la que comenzó a arder el monte. Después de que el acusado haya quedado en libertad con cargos tras pagar la fianza de 10.000 euros impuesta por el juzgado, la alcaldesa teme que alguno de los testigos que señalan a Alberto García González pueda retractarse y ayer animó a quienes han declarado ante la Guardia Civil que el trabajador de la Junta se encontraba en la zona del incendio que mantengan sus palabras ante el juez porque el fuego, que calcinó 305 hectáreas de roble, acebo, matorral y brezo, «ha hecho un destrozo terrible».
La alcaldesa, que reclamó «un castigo ejemplar», reconoció que más de un vecino de la zona entre Porcarizas y Villar de Acero reconoció al celador en las inmediaciones del incendio. «Le veían por allí y había fuego al momento», aseguró. La alcaldesa espera que el incendio no quede impune porque «aunque no ha muerto nadie, podía haber pasado, como con el chico de Toreno —en referencia al brigadista fallecido este mes apagando un fuego en Molinaferrera— y la Junta ha gastado mucho dinero y ha enviado muchos medios para apagarlo».
Al contrario que algunos vecinos, —descontentos con el papel de la Junta por haber mantenido como celador a una persona que supuestamente ha traicionado la confianza de la administración, y que ya salió indemne de una denuncia por cazar un corzo sin precinto— la alcaldesa no lanzó ayer ningún reproche contra la actuación de la administración autonómica. «Han traído todos los medios e incluso el delegado en funciones me ha llamado para decirme que el fuego se iba a atajar y que iba a llegar la UME (Unidad Militar de Emergencias)», aseguró.
La alcaldesa de Villafranca sí reconoció que los vecinos de la zona ya le habían tenido «una tangana» con el celador ante la proliferación de incendios forestales en la zona. «Era una persona que no les gustaba y alguna tangana con los vecinos ha tenido», afirmó. «Todos decían por lo bajini que podía ser él» añadió.